El
Afecto Cósmico
Conferencia ante el Consejo, por el
Maestro Beinsá Dunó
Dada el 24 de Agosto, 1919
en la Ciudad de Veliko Tarnovo
Cuando escuchan las palabras “Afecto Cósmico”, de
pronto les puede parecer extraño y se preguntarán: ¿Cómo es posible que el
Afecto sea Cósmico? Es posible. Yo utilizo esta palabra en un amplio sentido.
Utilizo la palabra “Amor” significando una energía que viene del Centro del
Universo y va a la periferia, en tanto que utilizo la palabra “Afecto” con el significado
de una energía que viene de la periferia y va al Centro de la Existencia.
Describo al Amor como un proceso constructivo, creativo, mientras que al Afecto
– como un proceso que va de abajo hacia arriba, un proceso que edifica. Cuando
hablamos de cultura, sociedad, política y de la vida espiritual entiendo al
Afecto, manifestado en su más grande actividad, es decir, manifestando un
proceso consciente, que desarrolla individualmente en el Universo.
Me gustaría pedirles dejar por un momento sus convicciones,
cualquiera que estas sean, y razonar junto conmigo, sin críticas. Si quieren
beneficiarse, colóquense a sí mismos en una postura fotogénica para tomar fotos
correctamente, como son en realidad, y después de esto criticar. Si se colocan
en una posición crítica de antemano, no aprehenderán las cosas correctamente y
por eso sus críticas serán irracionales.
Hablo acerca del Afecto porque es un elemento
necesario para cualquiera de ustedes. Quien quiera estar sano y feliz, debe
darse cuenta del poder interior del Afecto. Mucha gente habla acerca del Amor y
del Afecto, pero los confunde. El Amor crea, pero el Afecto construye. En
muchos casos sin embargo, el Amor también destruye. Los gatos comen ratones por
amor, porque ellos comprenden y manifiestan el proceso del Amor de esta manera.
Más aun, saben cómo se come el gato al ratón – no le quita su piel, no arroja
sus impurezas, sino que se traga entero al ratón junto con estas. Y esto nos
extraña, ¿cómo es posible que el gato, que es un modelo de limpieza, siendo tan
refinado en ese aspecto, no sepa cómo comer? Mucha gente también tiene el
hábito del gato – no saben cómo comer. Cuando alguien se traga un pensamiento
en su mente con todas sus impurezas – con su piel, sus tripas, su estómago,
etc., demuestra que no sabe cómo comer. Semejante hombre tiene la glotonería y
el amor del gato. Nosotros también, matando y comiendo animales, demostramos
nuestro amor por ellos. Si los animales nos preguntaran porqué los matamos y
nos los comemos, tendríamos que contestarles que lo hacemos por nuestro gran
amor por ellos – porque queremos ponerlos dentro de nosotros, no sólo mirarlos
desde el exterior. El Amor dice: “No reconozco ninguna otra existencia excepto
la mía, ni a ningún ser que se encuentre fuera de mi, tiene que entrar en mí.”
Los viejos acostumbran comprender al Amor de este modo, la joven generación lo
entiende de la misma forma. Si tratamos de comprenderlo de otra manera,
pensamos que caeríamos en una contradicción.
En la sociedad, la política y la vida espiritual
contemporáneas, toda la gente sufre por Amor extremo, del cual todos están
hartos. Dicho más sencillo, las cosas se parecen a esto: si una mujer tiene
mucha lana y la deja sin tejer, la lana comienza a oler. En otras palabras: su
Amor comienza a oler. Ella tiene que encontrar el proceso del Afecto,
comenzando a lavar, desmadejar, hilar y tejer la lana. De manera similar a esa
mujer ustedes pueden tener mucha lana, ser hombres ricos, comerciantes,
filósofos, eruditos, predicadores. Todo esto está muy bien, pero si no hilan y
tejen con sus conocimientos, les diré que son predicadores de lana,
comerciantes de lana, filósofos de lana, eruditos de lana, etc. Sólo tienen
madejas de lana. La lana debe ser hilada, lo cual sucederá cuando llegue el
gran proceso del Afecto Cósmico, cuando la fuerza Cósmica despierte en nosotros
o como los filósofos contemporáneos dicen: cuando la Conciencia Superior
despierte en nosotros y nos demos cuenta que tenemos que trabajar por el
bienestar común de toda la humanidad, de todos los seres vivientes, no importa
si les vemos o no.
Dirán que mi punto de vista es un poco extraño.
Realmente es extraño, pero al mismo tiempo no todas las cosas extrañas son
falsas, ni todas las cosas comunes, bien conocidas, son verdad. Para aclarar mi
punto usaré una imagen. En el pasado, en la Edad de Oro de la cultura humana,
en la así llamada Primera Raza de dioses, vivió un gran sabio. Un discípulo
llegó hasta él con la petición siguiente: “Quiero que me enseñes uno de los
grandes secretos de la Vida, esto es – ser capaz de transformarme en cualquier
forma que yo quiera: de enorme tamaño – llegar a ser tan grande como el Sol,
para llenar todo el espacio y así ser visible a todos.” El sabio dijo a su
discípulo: “Cúmplase tu deseo.” El discípulo quedó muy satisfecho y se dijo a
sí mismo: “Por fin he aprendido el gran secreto de llegar a ser visible a todos
y ahora seré el más feliz de los seres.” Pero olvidó preguntarle a su Maestro
cómo hacerse pequeño cuando quisiera. En realidad llegó a ser enorme, fue visto
por todos, pero no pudo comunicarse con la gente, él no les veía, porque estaba
muy por encima de ellos, no podía hablarles, esto es por lo que fue a todas
partes solo y se sintió muy solitario. Todos lo vieron extremadamente enorme y
muchos eruditos, filósofos, físicos y astrónomos comenzaron a estudiarle,
buscando las razones por las cuales la Naturaleza le había hecho tan grande.
Miles de teorías y leyendas fueron creadas sobre su origen. El gran sabio, su
maestro, sólo dijo: “La razón de ese tamaño es nada más que el deseo del
discípulo de llegar a ser grande, para ser visto por todos. Y yo cumplí su
deseo.”
Otro discípulo fue con ese gran sabio y dijo:
“Maestro, quiero que me enseñes el secreto de llegar a ser tan pequeño que
nadie en el mundo pueda verme.” El sabio cumplió su deseo y el discípulo llegó
a ser muy pequeño, invisible. Pero, como el primer discípulo, también olvidó
preguntar cómo regresar a su forma inicial, porque después de hacerse invisible
y bajar a las grandes profundidades de la Existencia, no pudo regresar, cuando
quiso.
Los dos discípulos representan los dos polos opuestos
en el mundo – uno forma los grandes mundos, el otro – los pequeños, es decir
los microbios, ese nido invisible que por doquier se encuentra torturando a la
gente hoy día.
Después de algún tiempo otro discípulo fue con el
sabio y dijo: “Maestro, quiero que me enseñes las propiedades de la Luz y del
Calor, para ser simultáneamente visible como la Luz e invisible como el Calor.
Visible como la Luz para iluminar los grandes mundos e invisible como el Calor
para calentar aun las más pequeñas criaturas vivientes bajo la Tierra.” Su
Maestro le contestó: “Cúmplase tu deseo”
Por consiguiente, hay tres procesos en el mundo
presente, que están trabajando simultáneamente. Cumpliendo uno de los procesos,
algunos quieren llegar a ser ricos, eruditos, filósofos, ministros, generales,
formar un gobierno. Esta gente es llamada grande, porque han aprendido el arte
de llegar a ser grandes. Conocen el secreto del engrandecimiento, atrayendo a
toda la gente, a toda la sociedad alrededor de ellos, pero no han aprendido lo
principal – el arte de organizar a la gente y las sociedades como unidades
conscientes. También el imán atrae las virutas de hierro, pero no sabe cómo
organizarlas. Organizar aún no significa educar, educar aún no significa
enseñar la Ley del Afecto.
En consecuencia: cuando hablamos acerca de la Luz
implicamos el proceso, en que la mente de los humanos se expande y adquiere
autoconciencia interna; y cuando hablamos de Calor – se entiende un proceso de
condensación, de construcción interna. La Luz es un proceso que viene del
centro a la periferia, el Calor – el proceso que viene de la periferia al
centro. Yo le llamo Luz, a la sangre arterial y Calor – a la venosa. Porque
cuando el Afecto pasa a través del corazón de una persona, ya que representa a
la sangre venosa, toma y elimina todas las impurezas. Por eso decimos que el
Afecto cura. La Luz y el Calor, es decir, la sangre arterial y venosa en el
cuerpo humano están en constante intercambio y a través de estos dos procesos
el cuerpo humano es edificado y construido. Estas dos corrientes, estos dos
procesos se encuentran por doquier; pueden encontrarse en la mente, en el
corazón y en el alma de todos los hombres. En consecuencia, para estudiar la
Vida debemos estudiarla tal como la Naturaleza la creó, no como ahora la vemos.
La gente contemporánea puede discutir si hay o no
alma; es una cuestión de comprensión. Puesto que los humanos tienen conciencia,
también tienen alma; puesto que tienen pensamientos, también tienen mente;
puesto que tienen sentimientos, también tienen corazón. ¿Es posible ver algo
fundiéndose sin pensar en calor? ¿Es posible ver algo iluminado, sin pensar en
luz? Nuestras desilusiones son causadas por las sombras proyectadas en
nosotros, por esto debemos introducir más Luz y Calor en nosotros mismos para
hacer el progreso visible.
Para aclarar esta gran idea, usaré una historia
oculta. Si les hablara filosóficamente, el tema no sería interesante para
vosotros. Quiero hacer accesible la Verdad a sus mentes, por esto usaré el
idioma que tenemos a nuestra disposición. En el antiguo reino, que ya les he
mencionado, el rey tenía dos hijas y una de ellas era muy bella. Un día ella
fue con el gran Maestro de Sabiduría y le dijo: “Maestro, quiero que me hagas
tan bella, que cualquiera que pase junto a mí sea seducido; que me hagas tan
buena, que cualquiera que me vea no quiera dejarme. Y al mismo tiempo quiero
que mi hermana sea despojada de estas características, de modo que nadie la ame
y que permanezca siempre en casa sin molestarme.” El sabio le dijo: “Cúmplase
tu deseo.” La hija del rey montó a caballo, miró alrededor de ella
orgullosamente y dijo: “¡Soy la hija del rey!” La gente, los caballos, los bueyes,
las moscas – cualquier cosa que ella encontró a su paso comenzó a reunirse
alrededor de ella. Cuando muchos caballos se reunieron a su alrededor, comenzar
a darse de coses unos a otros, peleando un lugar más cercano a ella, con lo que
levantaron una polvareda. Los bueyes comenzaron a cornearse entre sí y a pelear
un lugar más cercano a ella. Las abejas como las avispas comenzaron a picar. Se
armó un terrible escándalo y una paliza, los animales uno a uno comenzaron a
caer a tierra, muertos. La hija del rey, viendo todo esto, se dio cuenta de
cuán equivocadamente había percibido la Vida en el Universo, estrechándose la
cabeza, fue con su hermana y le dijo: “¡Hermana, por favor ayúdame, porque he
cometido un terrible crimen!”
Les pregunto: ¿Si semejante hija de rey viene a
ustedes y provoca tanto pataleo y pleito entre ustedes y si toda la gente
comienza a jalarse los cabellos y a pelear una contra la otra, les dará la hija
del rey el significado de la Vida? No. Si están desunidos y no pueden encontrar
sentido a la Vida, buscarán la razón en el hecho de que han sido negligentes
con su alma. La bella hija del rey, es nuestro cuerpo, por el cual sacrificamos
cualquier cosa en la vida. Los filósofos, escritores, políticos, predicadores,
todos ellos viven sólo para su cuerpo, porque para nosotros la cosa más
importante en la vida es satisfacer al cuerpo – lo que comemos y bebemos, cómo
es cocinado y qué – carne o vegetales, si horneado o hervido etc. – en nombre
de lo cual hacemos banquetes, diciendo: “Esa es la filosofía de la vida.”
Respondo: esa es la filosofía del estómago. Dicen: “Mejoraremos la vida
social.” Sí, ustedes piensan a arreglar el estómago social. Cuando su estómago
está trastornado, la sociedad y la política están trastornadas también. Pregúntenle
a algún doctor si el estómago de alguien está trastornado, éste es capaz de
filosofar y politiquear.
Hace algunos años, en mi camino de regreso de la villa
de Kniazhevo, vi un banquero en el tranvía y le escuché quejándose con su amigo
que por un tiempo no le estuvo permitido comer nada, sólo beber un poco de
leche. Su amigo le preguntó:
— ¿Por qué? ¿No eres acaso amo de ti mismo?
— Sí, pero mi estomago está trastornado.
— Bien, entonces, debes atenerte a las
consecuencias.
Cuando su amigo escuchó, que su estómago estaba
trastornado, se entregó a cualquier otra filosofía. El estómago es el que
dirige los sentimientos y actos de mucha gente.
El
Afecto Cósmico es una gran ley que distribuye tan armoniosamente las
actividades de todas las fuerzas en nuestra conciencia, que da la nutrición
necesaria a cualquier cosa que crea: a la mente – los pensamientos apropiados;
al corazón – los deseos apropiados; a la voluntad – las acciones apropiadas.
Pero sólo una madre puede enseñar el Afecto: cuando una madre crea el cuerpo de
su niño, da al niño Afecto a través de su amoroso auto-sacrificio. Sólo aquel
hombre que puede sacrificarse está vivo, porque siente alegría, lo cual le
revive. Muchos búlgaros ricos de aquellos tiempos no viven más, pero Botev*, Rakovski** u otros
que se han sacrificado a sí mismos aún viven, porque ellos aprendieron la ley
del Afecto. Mas, algunos objetarán: “Sí, pero Botev no fue un creyente”. No es
importante si alguien no cree como nosotros; lo que importa es si ha entendido
y aplicado la ley del auto-sacrificio por sus prójimos. Esto es lo importante y
necesario para nuestra creación final. Cuando se me dice que alguien no cree y
que tiene ideas excéntricas, pregunto: ¿Esas ideas le elevan, elevan a la
sociedad? Si lo hacen, entonces no importa, sin embargo, que sea considerado un
incrédulo en los ojos de la gente. Si llevo una vela encendida, y alguien más
lleva una apagada, les pregunto: ¿Cuál de los dos tiene la fe correcta? Los
verdaderos creyentes son quienes llevan velas encendidas. Cuando ven a alguien
llevando una vela apagada, díganle que la encienda, entonces llegará a ser un
verdadero creyente. Les digo también a los sacerdotes, a los predicadores, a
los ciudadanos, a los socialistas, a los comunistas, a todos – enciendan sus velas
y vuélvanse verdaderos creyentes. ¡Enciendan sus velas – todos ustedes desde
los más viejos hasta los más jóvenes, de tal manera que no haya nadie sin una
vela encendida, porque el mundo necesita Luz! Cuando la Luz comience a brillar,
el Calor llegará al corazón y así todos los odios que ahora existen y nuestro
deseo de ser pequeños o grandes desaparecerán.
En la conciencia Cósmica resolvemos ese problema no
desde el punto de vista de una nación, sino desde el punto de vista de esa gran
ley que nos da impulso y significado a nuestras vidas. Cualquier padre y
cualquier maestro, que enseñan a un niño, aplicarán con éxito los nuevos
métodos de educación y enseñanza, de modo que él pueda ayudar a sus
descendientes. Los padres y madres, que envían a su hijos a la escuela, los
envían no sólo para adquirir conocimientos, sino además para aprender a poner
en práctica estos conocimientos. Los maestros tienen que enseñar a los niños
primero cómo comer, qué comer, cuáles son las propiedades y características de
los alimentos, cuáles alimentos son los más sanos; entonces tendrán que
enseñarles como respirar para tomar aire puro. Por ‘aire’ quiero decir todos
los pensamientos, cualquiera que sean, pero que provean al alma humana de
estímulos y nobles impulsos. No piensen que quiero hacerlos verdaderos
creyentes. Ustedes son libres para hacer y sentir, como quieran. Sólo quiero
darles nuevos métodos de Vida, para que nunca más se encuentren a sí mismos en
contradicciones.
Comparo la situación, en que se encuentra ahora a la
sociedad contemporánea con la etapa de la oruga comiendo hojas. Pero llegó el
tiempo en que la oruga debe volverse mariposa. ¿Cuál será entonces su alimento?
No más será comer hojas, sino que aprenderá el arte de hacer alas para volar y
tomar la savia de las flores. La sociedad moderna pasa de un estado a otro, de
acuerdo a la ley de la evolución. No piensen que vivirán de la forma vieja. No,
Dios ya les ha privado de las hojas – así está escrito en la Ley Divina. Dios
no permite que coman hojas nunca más, cuando el período de las mariposas venga
a ustedes – tendrán que volar y recoger savia, tendrán que usar vuestra
probóscide. En otras palabras – la gente deberá aprender a amar.
Esa Enseñanza trae la Nueva Cultura, la cual también
creará a la Nueva Raza, sin embargo la humanidad contemporánea no tiene idea
acerca de ésta. La gente que viene será grande en cualquier aspecto: en
Virtudes, en Justicia, en Amor, en Sabiduría, en Verdad. Abrirán sus hogares
para ellos, estarán sin miedo delante de ellos, no necesitarán policía o
ejército para custodiarles; no les impondrán sus convicciones violentamente; de
manera que las contradicciones presentes no existirán más. Habrá entonces una
Nueva Cultura. Algunos de ustedes serán honrados con entrar a esa Cultura, otros
permanecerán en el estado de la oruga si están todavía con esta mentalidad. No
estoy reprochándoles con esto, sino que les digo que sepan que hay una gran Ley
que la Naturaleza aplica implacablemente, porque esta es absolutamente justa en
sus acciones. Cuando coloca al hombre en una cierta fase de desarrollo, quiere
resultados y no esperará por él, más bien él tiene que esperarla.
Cuando les hablo de esta manera, no consideren que
quiero hacerlos adeptos de esta Enseñanza, sólo les digo que un gran desastre
vendrá a ustedes; si se forjan ilusiones, permaneciendo otros diez años en
forma de orugas, ya no habrá hojas echadas para que coman. Les aconsejo, diez
años antes, que se transformen en mariposas, comenzando ya a comer de otra
manera. Si dejan que una enfermedad avance demasiado y la sangre de todo su
cuerpo se envenene, ¿qué les dirá el doctor?: “Es muy tarde, debiste llamarme
más pronto.” Muchos políticos entretienen a los búlgaros con lo que no
necesitan en el momento dado. Entiendan que cada nación tiene su misión
predestinada, la cual si no se lleva a cabo, como debería, se pierde – nada
puede salvarle. Cada individuo tiene también su misión destinada. Objetarán:
“Recuperemos Macedonia, Tracia, Dobrudga, no necesitamos nada más.” ¡No, gente,
se necesita gente para dirigir este gobierno de la manera correcta! Cuando les
digo esto, no estoy diciendo, que todos se precipiten en algún partido
político. Veo la vida desde un amplio punto de vista. La vida humana y la
sociedad representan un enorme árbol para mí. ¿Tendrá un árbol sólo una hoja,
una flor? No, tiene miles de ramas, grandes y pequeñas; miles de hojas, grandes
y pequeñas; miles de flores, grandes y pequeñas; miles de frutos también. Si
tuviera el tiempo suficiente, les diría con más detalle a qué se parece cada
uno de los distintos partidos. Cada partido con sus convicciones y deseos
corresponde a una ramita, hoja o fruto de un enorme árbol. ¿Cuánto tiempo será
capaz una hoja de este árbol de vivir sin su rama? Cuando el otoño comienza –
se marchitará; o cuando el viento sople, se alejará. Las hojas caídas aún están
vivas, pero ahora están a merced del viento, se mueven, cuando este sopla.
Ahora les pregunto: ¿Cómo quieren vivir – arriba en el
árbol o abajo en la tierra? Se dice de alguien: “Ese hombre vive”. Vive, pero
abajo en la tierra y a merced del viento. Un hombre que tiene Vida en sí mismo
está siempre animado y alegre. Cuando alguien dice que no se encuentra bien
dispuesto, esto significa que ha caído del árbol abajo. Ha caído para renovarse,
para que las raíces del árbol puedan succionar su savia y reencarne una vez más
como una hoja nueva y joven. Esta es la reencarnación que es embarazosa para
mucha gente y disputada en contra. Cristo dijo: “Si no renacéis, no veréis el
Reino de Dios.” Esto significa: si no reencarnan no entrarán en la Nueva
Cultura, no llegarán a ser miembros de la Gran Raza, la cual traerá condiciones
para la evolución y Vida de todos. El Reino de Dios está en esa Cultura. No
habrá gente muriendo, servicios funerales, sepulcros, monumentos en ese Reino,
sino que toda la gente estará feliz. Todos los hombres como Paisii***, Botev u otras
grandes personalidades aparecerán en esta cultura, trayendo nuevas ideas,
llevando a cabo la nueva enseñanza.
Dicen: “Botev no está aquí en realidad, pero su
espíritu está aquí.” ¿Dónde está su espíritu? ¿Qué debemos entender por ‘un
espíritu’? La ley fundamental de Lavoisier es bien conocida: nada se pierde en
la Naturaleza, esto es porque cualquier cosa que alguna vez ha aparecido, existe.
Algunas cosas pueden ser visibles para uno, pero invisibles para otro. Si no
veo una cosa, ¿significa esto que no existe? Muchos teólogos, filósofos se
ocupan con el completamente abstracto asunto de si Dios existe o no. Dios
existe para mí, Él es el Afecto, al cual veo dondequiera y al cual entiendo muy
bien. No sólo yo, sino cualquiera que sirve a Dios, puede verLe y hablar con Él
a diario. Este Dios está viviendo en ustedes. No existe un hombre sin Dios
viviendo en él. No tienen que decir nada malo de mí, ni yo de ustedes, porque
Dios vive en mí tanto como en ustedes, y nada malo puede ser dicho acerca de
Él. El hecho de que hayan venido a escucharme, muestra que Dios ha venido con
ustedes.
Lo que les digo no es nada nuevo, pues lo han tenido
en ustedes mismos por siglos. Alguien dice: “El Sr. Dunov está predicando una
nueva Enseñanza.” Es nueva sólo en el tiempo en que es revelada. Estoy
viajando, por ejemplo, de Sofía a Tarnovo por tren y los objetos están volando
rápidamente enfrente de mis ojos. Algunos de ellos llegan a ser el pasado,
otros – el presente y los terceros – el futuro. ¿No existen estos objetos
simultáneamente? Por lo tanto, el pasado, el futuro y el presente existen
simultáneamente, presentando una realidad en el mundo. Quienes, han muerto,
quienes están vivos ahora y quienes vendrán en el futuro, también presentan una
realidad. Pero debo dejar esta pregunta, tienen 350,000 años para solucionarla
y creo que ustedes lo conseguirán. Luego de este plazo vendré de nuevo a ver
cómo la resolvieron. No debemos tratarla ahora, porque me parece que está más
allá del tiempo ya que necesita muchos miles de años para ser resuelta.
Los problemas contemporáneos son tales que
la gente está privada de pan, madera, sal, azúcar, casas higiénicas, etc. Algunos
piensan y especulan que para satisfacer a la sociedad y hacer a otros más
razonables, los culpables deben ser colgados, las mujeres que crean disensiones
u otros daños deben ser golpeadas y debemos librar las guerras contra nuestros
enemigos para vengarnos de ellos. ¿No ha sido la mujer golpeada ya? ¿No ha
habido masacres, ejecuciones, guerras, ya? – “Cambiemos a los jueces.” - ¿Serán
mejores los nuevos jueces? Hay algo más que está equivocado. Si me embriago y
las cosas me parecen extrañas, esto se debe a que mi vida personal es la de un
alcohólico, no porque todas las cosas en el mundo sigan mis pasos. Somos como
el búlgaro Iván, quien visitó una familia y le fueron ofrecidos algunos tragos.
Bebió lo más que pudo, pero entonces fue convencido de beber a favor de la
madre, a favor del hijo mayor, luego – de la hija mayor. De esta manera Iván
bebió a la salud de todos y se embriagó tanto, que difícilmente pudo llevarle
agua a su caballo. Cuando el caballo tomó agua y dejó de beber, Iván le
insistió: “Bebe a mi salud” pero el caballo retrocedió y se apartó. Entonces
Iván le dijo al caballo: “Tú entiendes la vida mejor que yo. Tu no bebes de más
a la salud de nadie.” Nos comportamos como Iván: cuando hay una fiesta en algún
lado, tomamos a beneficio de un partido político, a beneficio de una
organización femenina, a beneficio de las mujeres, etc. Nos comprometemos y
cedemos hasta que comenzamos a parecernos como el briago Iván y luego decimos
que no entendemos nada.
El hombre contemporáneo deberá entender sus
obligaciones para con la sociedad, a fin de servirle como debe ser. Cuando se
le pregunta a alguien: “¿Eres búlgaro?” responderá: “Sí, porque hablo el mismo
idioma y tengo la misma religión que todos los búlgaros.” Un búlgaro no debe
ser reconocido de esta manera. Pienso que debe ser honesto y justo, instruido y
bueno. Si posee estas cuatro cualidades, es un búlgaro. Si no las posee, no es
búlgaro. Alguien dice: “Es un sacerdote.” Yo pregunto si es honesto, justo,
instruido y bueno, si posee estas cualidades, es un sacerdote. Otro puede ser
un abogado, una madre, un padre, un maestro o cualquier otra cosa; pero debe
corresponder a estas cuatro cualidades. Son una necesidad incondicional en la
vida social. Quisiera que todos los búlgaros las tuvieran y si lo hacen, los
felicitaré. Todos deberán estar vestidos brillantemente por dentro y por fuera,
siendo puros en cuerpo y en espíritu, tal como la Naturaleza adorna las flores
con variedad y pureza. Digo que nosotros debemos ser honestos y rectos,
instruidos y bondadosos en el más amplio sentido de estas palabras – en el
alma, la mente, el espíritu y la fuerza. Debemos además tener un fuerte deseo
de ayudarnos unos a otros.
Pueden tener siempre el Afecto Cósmico en ustedes.
¿Son infelices?, ¿su hijo ha muerto, o han perdido un tesoro? ¿Por qué son
infelices? La razón es que el Afecto Cósmico no está actuando en ustedes.
Alguien se puso furioso, otro está desanimado - ¿Por qué? – Porque han perdido
el Afecto Cósmico. Cuando llega a nosotros el Afecto, seremos poderosos como
para hacer cualquier cosa. Quienquiera que tenga al Afecto actuando en él,
nunca estará desanimado, dirá que todos los problemas y desastres sólo son
sombras en la Vida. No tengan miedo de estas sombras. Yo comparo los problemas
en la vida con lo siguiente: imaginen un enorme árbol con miles de hojas, que
viven pacífica y tranquilamente. Cuando llega la tormenta, comienzan a
empujarse y a reñir: “¿Por qué eres tan rudo y me empujas?” Cuando la tormenta
se ha ido, comienzan a vivir pacífica y tranquilamente de nuevo. En este caso
la razón de su riña es externa. Si este árbol ha comprendido la gran ley del
Afecto Cósmico como para evitar las riñas, gradualmente se transformará en un
animal; si un animal ha comprendido el Amor Cósmico, será transformado en un
ser humano y el ser humano – en un ángel. Y cuando el hombre esté vestido en
esta más elevada forma, podrá controlar las fuerzas de la Naturaleza y dominar
todos los sufrimientos. Ustedes tienen que aprender esta ley de sus niños
pequeños. ¿Qué hace ellos cuando quieren algo de su madre? La abrazan,
comienzan a acariciarla y besarla y a decir tiernamente: “¡Mamá!” ¿Qué
significa este abrazo? El niño introduce su afecto por su brazo izquierdo, y su
mente por su brazo derecho. Así, el niño deposita su fuerza en la madre y así
ella está lista para hacer cualquier cosa por él. Esto es por lo que los niños
son amados. Los adultos dicen: “¿Le besaré o no?, puedo adquirir una
enfermedad.” Los niños no filosofan; si deben besar a alguien le besan y eso es
todo. Si mi beso es capaz de sanar a alguien, voy a besarle. Si no es capaz, no
le besaré. Cada beso deberá llevar cierta bondad en sí.
Cuando visitan a alguien, no deben ir con las manos
vacías, sino con un obsequio. Cuando visiten a una mujer pobre, no llenen su
cartera con billetes, sino llenen su bolsa con pan y frutas. Las organizaciones
de caridad deberían hacer lo mismo. Ahora algunas de ellas toman dinero de aquí
y de allá, haciendo obras buenas con este. No, amigo, no puedes hacer nada a
expensas de alguien más, no puedes vivir en la Nueva Cultura a cuenta de
alguien más. Las instituciones de beneficencia dan dinero a los pobres, pero
luego quieren cobrar por esta tarea. Nada les será remunerado. Cuando sirvo,
sirvo con Afecto. Cuando visiten mi casa les recibiré bien, les alimentaré,
lavaré sus manos y pies, les procuraré todos los medios que necesiten, les haré
todos los favores lo mismo que a un amigo. Esto es lo que se requiere para la
Nueva Cultura. Ahora, cuando venga alguien de viaje, va de visita a alguna
parte por un día, pero luego debe tomar un cuarto en un hotel. Los turcos
dicen: “Han eri, baba eri.” Los hoteleros son buenas personas, tienen una más
elevada posición que la gente común. Al principio son muy diplomáticos, pero
cuando parten, inmediatamente les detienen, diciéndoles: “Tienes que pagar.”
¿Saben en qué situación estamos ubicados nosotros, la
gente de hoy? Utilizaré de nuevo un ejemplo para presentarles esto. Un derviche**** fue a unos baños,
se lavó bien, pero al salir vio que no tenía dinero en su bolsillo para pagar.
Entonces se dirigió al encargado, diciéndole “Gracias” y salió.
— ¡Espera! ¿No vas a pagar? – preguntó el
encargado de los baños.
— No tengo dinero.
— ¿Por qué entraste entonces?
El derviche se preguntó qué hacer, así que dirigió su
pensamiento a Dios y dijo:
— ¡Mi Dios! Dame dinero o derriba
estos baños.
En ese momento un gran estruendo se escuchó. Los baños
fueron destruidos y el encargado corrió a ver qué había pasado. El derviche se
retiró tranquilamente. Cuando había caminado más allá, vio un imán, que estaba
orando y le dijo:
— Sé por qué haces oración, por –
dinero.
La
sociedad contemporánea ha estado sufriendo siempre por el deseo de mucho
dinero. Y recientemente Bulgaria ha emitido muchos billetes, pero, ¿dónde está
el circulante activo? Debería haber dinero en efectivo.
Sin
embargo los productos de la Naturaleza están siempre en efectivo. Si hay trigo,
frutas, patatas – hay cultura. Sin ellos no hay cultura. La cultura está
determinada por el Afecto Cósmico, enviado a nosotros de lo alto. No piensen
que el Sol y otros planetas no toman parte en nuestras vidas. El Sol está más
que nada interesado en nosotros y cada año envía créditos por miles de millones
para Bulgaria. Si ustedes van al Sol, verán que sus habitantes tienen energía
con valor de muchos miles de millones para la cultura de Bulgaria, para el
Afecto, para las creencias religiosas y para la elevación espiritual en el
camino de la Verdad. Cuando ahora observamos el Sol por medio de un telescopio,
decimos: “El Sol es fuego”. No estoy de acuerdo con esto, porque el fuego es
una energía débil. Hay energía en el Sol, pero no es fuego. Es algo más
poderoso, que no puede expresarse con palabras. El Sol no es un cuerpo
caliente, sino un cuerpo con inmensa energía. No voy a discutir el aspecto
oculto de esa energía, a explicar cómo se desarrolló y todo lo demás. Pues, ¿Me
creerían si les dijera algo sobre el Sol, que está tan lejos de nosotros? No
creerían en mi sinceridad, se preguntarían si no tengo motivos ulteriores, así
que ¿cómo creerían éstas cosas acerca del Sol? Es obvio que el Sol está bien
dispuesto hacia nosotros por la energía que está enviando a la Tierra, por las
bondades que prepara para nosotros cada día, porque la vida sería imposible sin
esta energía. La energía del Sol está viva, consciente. Si comenzamos a pensar
acerca de ello de esta manera, seremos capaces de recibir esta energía y
producirá un proceso consciente y apropiado de crecimiento en nosotros.
Así,
el Afecto Cósmico está diciendo: “Trabaja por tu corazón y planta buenos deseos
en él, puesto que cada buen deseo dará buen fruto. Planta buenos pensamientos
en tu mente, puesto que cada pensamiento bueno es un árbol frutal. Planta
buenas acciones en tu voluntad, puesto que cada buena acción es un árbol
frutal.” El Afecto Cósmico también está diciendo: “No dudes de ti mismo, puesto
que cada duda es lepra.” El Afecto Cósmico está concluyendo: “Sea valiente y
decidido en la Vida y en las batallas da la cara. No consideres la lucha como infelicidad,
sino como un proceso de trabajo, permitiéndote comprender el significado
interno de la Vida, encontrar esas leyes, a partir de las cuales el cuerpo está
construido; esas leyes a las que el estómago, los pulmones, el cerebro, etc. se
someten, para que puedas organizarlos apropiadamente.”
Debemos
tener condiciones apropiadas, de manera que el Afecto pueda revelarse en
nosotros. Tenemos estas condiciones en la Vida, éstas nos son dadas. Si no las
utilizamos, no podemos evitar las consecuencias negativas. Los sufrimientos
demuestran que hemos perdido la energía de nuestras vidas. Sufriremos hasta que
se restablezca el equilibrio perdido.
Les
daré un ejemplo, probando que nuestra creencia o incredulidad producen dos
resultados opuestos. Había una vez un gran artista que vivió en Roma. Decidió
pintar la imagen ideal de Cristo. Comenzó a caminar a través de la ciudad para
encontrar a alguien que pudiera expresar esta idea. Encontró a un hombre joven
de – veintidós – veintitrés años de edad y comenzó a pintarlo. La imagen
resultó muy exitosa. Aproximadamente tres o cuatro años después decidió también
pintar a Judas Iscariote. De nuevo salió por la ciudad para buscar una imagen
adecuada. Por fin encontró a uno y le ofreció pintarlo como Judas. Estupefacto,
el joven se volvió hacia él y dijo: “Señor, esto es muy extraño. Cuatro años
antes me habló para posar para usted como Cristo, y ahora quiere que sea el
modelo de Judas.” Este joven vivió tal vida de vicio durante los últimos años
distorsionando tanto su imagen, que el artista no pudo reconocerle. Sí, uno
puede ser simultáneamente Cristo y Judas con respecto a sí mismo y a su pueblo.
Creamos nuestro carácter y tenemos que ser maestros de nosotros mismos, sin
esperar la salvación del exterior. La salvación está dentro en nosotros. No es
otra cosa, más que ir superando todas las cosas malas que se nos oponen y
entorpecen nuestro desarrollo.
Madres
son quienes reclutan miembros para los distintos estratos y grupos sociales. Ya
he mencionado que una madre es capaz de crear cualquier hombre que ella quiera
mientras está embarazada, mientras el embrión está todavía en su útero. Depende
de ella crear buenos o malos miembros de la sociedad. Si ella ha concebido,
pero creado sin Afecto Cósmico, no será capaz de crear lo que quiere. Si
durante su embarazo fue a bailes, conciertos y gastó su tiempo en frívolos
entretenimientos, ella será la causa de que aparezcan humanos como Judas y
luego se preguntará ella misma cuál es la razón de la perversión de su hijo. La
madre fue la razón. Ella no estableció las condiciones para crear algo bueno.
Si unos niños son talentosos y nobles, esto se debe a que su madre ha entendido
la Ley Cósmica apropiadamente y le ha dado una oportunidad a su hijo de
utilizarla. El carácter y la fuerza se pasan de padre a hijo, mientras que la
mentalidad – de la madre. La honestidad – del padre, la rectitud – de la madre.
Sólo el padre puede hacer honesto a su hijo o hija. Sólo la madre puede hacer
justa a su hijo o hija. Algunas veces hay niños honestos e instruidos, pero no
son justos ni buenos. En semejantes casos les digo que uno de los padres ha
cometido errores. Si todas estas cuatro características están disponibles en un
niño, es un signo de que ambos, la madre y el padre han actuado en complicidad
con el Afecto Cósmico y han fincado esas cualidades en su niño.
El
Afecto Cósmico es un trabajador excelente y lo que se le da, es lo que hace,
hilará la lana que le den, diciendo: “Me dan esto y yo lo hago”. Haré una
comparación para aclarar mi pensamiento con la historia siguiente. Un joven,
cuyo nombre era Stoyán, servía a un rico mercader. El sirviente trabajaba
honestamente, pero todo lo que ahorraba (sesenta levas al mes) lo daba a los
pobres. Su amo, viendo lo que su sirviente hacía, siempre le hacía comentarios
de que tenía que ahorrar algo para cuando estuviera anciano, porque no habría
nadie que cuidara de él. Stoyán guardaba silencio ante esos comentarios o
decía: “Dios es misericordioso”. Un día su amo cayó en profundo sueño y vio un
sueño muy vívido: estaba caminando por un bello lugar entre una magnífica
naturaleza y vio una casa maravillosa. Le preguntó a alguna gente de por ahí,
de quién era esa casa.
-
Es la casa de tu sirviente – le respondieron.
-
Pero él es pobre, ¿De dónde tomó tanto dinero para comprar una casa
tan bonita?
-
El es pobre en realidad, pero todo lo que ahorra en la Tierra lo
envía para acá, así, él ha hecho esta magnifica casa.
Caminando
más adelante, el amo llegó hasta un lugar árido y estéril y viendo una pobre y
pequeña choza, preguntó:
-
¿De quién es esta casa?
-
Es tuya, porque no hiciste nada por los necesitados – le
contestaron.
Esta
historia es verdad en el sentido de qué y cuánto dé la madre a sus hijos en
este mundo, eso recibirá; y de acuerdo con esto ella edificará en el mundo
Racional una bella casa o una pobre choza. Si ella es generosa en darle su amor
a su niño, ella tendrá un palacio. Por palacio quiero decir, carácter humano.
Si introdujéramos esta ley en la vida contemporánea muchos sufrimientos
desaparecerían.
Terminaré
mi conferencia con otro ejemplo para puntualizar lo que necesitamos. En el
tiempo cuando Bulgaria estaba bajo el yugo turco, había un joven búlgaro que
era aprendiz de un artesano alfarero. El había aprendido alfarería durante
muchos años, pero se le ocurrió que podría trabajar por su cuenta. Así que le
dijo al maestro que quería dejarlo. Su maestro estuvo de acuerdo y comenzó a
trabajar por su cuenta. Hacía objetos de barro, los secaba al Sol, y finalmente
los colocaba en el horno, mas cuando los sacaba, siempre se quebraban. Él
trabajó de esta forma por algún tiempo, pero se desanimó, porque toda su
alfarería se quebraba. Fue con su maestro de nuevo y se quejó ante él: “No sé
cómo es mi trabajo, pues mi alfarería se quiebra cuando la saco del horno.” El
maestro le dijo: “Te diré el secreto, pero tendrás que trabajar conmigo durante
tres años más.” El joven estuvo de acuerdo pero mientras estuvo ahí observaba
de cerca qué hacía su maestro, de este modo vio que sacaba las piezas fuera del
horno y soplaba ‘¡hu!’ sobre cada una de ellas. Entonces el sirviente se dijo a
sí mismo: “¡Así que he trabajado todo un período de tres años más, por un
‘hu’!”
Todos
ustedes se encuentran en el horno como estas piezas. Si un maestro les saca
ningún daño les alcanzará, pero si lo hace un neófito, su pieza se quebrará.
Ustedes son esta pieza. El horno representa las privaciones en el mundo. El
maestro representa su espíritu. Stoyán o Iván representa su alma, que está
aprendiendo a crear. Por consecuencia, si no enseñan a su alma a soplar, a
apretar el puño, no saldrá nada. Apretar el puño significa que den oportunidad
a su voluntad para actuar de acuerdo a las reglas de la ley. Cada uno de
ustedes deben pararse frente al horno y decirle al maestro: “¡Por favor, sopla!”
El soplo representa al Afecto. Si el Afecto Cósmico llega a ustedes, su
espíritu transformará su cuerpo. Entonces serán dignos miembros de la Nueva
Cultura, de la Nueva raza.
Quisiera
felicitarles a todos ustedes como miembros de esta Nueva cultura, deseando le
sirvan con alegría – sean portadores y trabajadores del Afecto Cósmico. Sólo de
esta manera una nación puede llevar a cabo bien su misión. Sólo de esta manera
Bulgaria puede elevarse como nación y como estado. Estén seguros de que si
aceptan al Afecto Cósmico, todo se solucionará a su favor. Nada malo ocurrirá
en Bulgaria, los cambios ocurrirán sin choques ni cataclismos. Lo Nuevo vendrá
y la energía se derramará de la pieza impura a otra que esté pura. Y nosotros,
como representantes de la Nueva cultura viviremos sin odios, sin malicia. Que
el Amor y el Afecto sean las dos estrellas polares que guíen nuestra vida en la
Tierra.
Traducción: José de Jesús Saavedra
Aceves
Redacción: Zornitza Ganeva
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