Hoy,
más que nunca, el mundo contemporáneo necesita paz. ¿Por
qué? Porque la paz asegura los mayores logros de la cultura. La raza
blanca está a punto de conseguir la paz. Hoy, más que en otro
tiempo, hay gente sensata, que toma conciencia de que la primera
condición para un desarrollo normal de la humanidad es la paz. Por eso,
hoy toda la gente consciente y razonable, está trabajando para obtener
la paz. En los tiempos y razas pasadas, los líderes de la humanidad
pensaron que el mundo se podía mejorar sólo gracias a la guerra.
Después, todos los líderes de la humanidad se convencieron de lo
erróneo de esta concepción. La raza blanca, portadora de la paz,
lucha por ésta, para que sea la madre de la sexta raza de la hermandad
entre los pueblos. La sexta raza llevará el Amor a toda la gente y a
todos los pueblos. Entonces todos los pueblos convivirán unos por otros:
los pueblos mayores van a ser los hermanos mayores en la familia, los pueblos
menores los hermanitos menores. Unos u otros vivirán en paz y de mutuo
acuerdo entre sí. Esta es la voluntad de Dios, el Creador del mundo.
¿Cuándo llegará esta era? En un futuro cercano.
La
humanidad contemporánea se encuentra en la entrada de la nueva era,
porque el sistema solar ha entrado ya en la zona de la aurora Divina. Cuando se
instale esta era, para la gente mala no habrá condiciones para vivir.
Uno tras otro, morirán y la Tierra se liberará de ellos. Las
condiciones nuevas que vienen no sustentarán el mal. Ellas mismas lo
destruirán. La oscuridad levantará sus velos y se irá a
otro lugar. El mal retirará sus capitales y se irá a otro lugar,
donde fundará sus bancos y oficinas. Basta leer los Libros Sagrados para
que se convenzan ustedes mismos, que la era futura no está lejos de
ustedes. Hoy, de toda la gente se exige una sensata fe consciente.
¿Cómo reconocerán la llegada de la nueva era? Así
como reconocéis la salida del Sol. ¿Es necesario probar al hombre
que después de despuntar el alba sale el Sol? Cuando la aurora de la
nueva vida empieza a despuntar, el Sol ya está saliendo. En la Biblia
está escrito que cuando ésta época venga a la Tierra, el
Sol empezará a oscurecerse y la Luna perderá su luz. Entonces, el
Hijo del hombre entregará su enseñanza a la Tierra. Según
las palabras: El Sol oscurecerá, entendemos el momento cuando la gente
deje de pensar que un pueblo puede someter a otro gracias a su fuerza.
Según las palabras: La Luna perderá su luz, entendemos el
momento cuando las religiones y los sistemas religiosos dejen de pensar que
pueden arreglar el mundo.
Y
así, cuando todos los pueblos, todas las religiones, todos los
países dejen de pensar que tienen el poder de arreglar el mundo,
entonces el Hijo del hombre aparecerá en la Tierra con Su
sabiduría. Sin prueba alguna los el hombre mismo lo verá.
¿Cómo probar al hombre la salida del Sol? La salida del Sol no
hay necesidad de probarla, basta que los el hombre mire por la ventana o que
salga para que vea y se convencerá por sí mismo que en verdad el
Sol está saliendo. El hombre tienen que dar paso
al nuevo corazón, en sí mismos, el cual está tejido de una
materia blanda y no es de piedra como el actual. El corazón blando está
tejido con la materia de la caridad. Por lo tanto, aquél cuyo
corazón es misericordioso, es candidato a la nueva raza. La blandura del
corazón es uno de los rasgos de la gente de la sexta raza. En La
Escritura está dicho: Les arrancaré el corazón de piedra
y les daré uno nuevo. Los duros corazones de piedra de la gente se
usarán como pavimento para las calles y los corazones blandos
vibrarán mostrándole al mundo lo grandioso y bello de la vida
Divina. Justamente para ese día, en la Escritura está dicho que
Dios derramará su Espíritu en los corazones blandos de la gente y
Le reconocerán pequeños y grandes. La conciencia de la gente poco
a poco se despierta como los brotes de las flores salen en primavera para
florecer y ofrecer sus frutos.
Lo
importante en la vida de la gente consiste en el despertar de la conciencia y
en su liberación de los apuros y dificultades en los que se encuentran.
En la vida del hombre hay miles de cosas que pueden turbarle, pero hay
también miles de cosas que pueden alegrarle. Quien entiende las grandes
leyes Divinas, debe alegrarse al encontrarse con una persona buena, erudita y
sabia; debe alegrarse al encontrarse con un poeta, un escritor, un
músico, un pintor, un labrador, un cantero, etc. ¡Alégrense
cuando se encuentren con una persona que trabaja para la elevación de la
humanidad! Al no entender qué representa el hombre se comportan con
desprecio hacia él, dicen: Este hombre es un labrador, un cantero.
Aquel que ennoblece la tierra, es un labrador; aquel que refina las piedras, es
un cantero; aquel que ennoblece las caras humanas, es un pintor; aquel que
corrige los errores de la gente, es un escultor. En general, cada persona que
crea algo valioso con lo que ennoblece, eleva y alegra a la gente, está
en su lugar. Una fuerza potente está escondida en las palabras de todos
los escritores, poetas, científicos, filósofos. ¡Qué
poder hay en las palabras!
Un
joven mozo desesperado de la vida decidió suicidarse. Tomó un
revolver en su bolsillo y fue a un bosque para cumplir su decisión. Sin
que él lo sospechara una joven moza lo siguió. En el momento en
que se iba a suicidar, la joven moza se acercó a su oído
diciéndole silenciosamente una palabra. Al oír esta palabra el
joven mozo inmediatamente arrojó lejos de sí el revolver , diciendo: No voy a suicidarme. Voy a vivir para
mí, para toda la humanidad. ¡La vida tiene sentido, el hombre
merece vivir!
¿Qué
palabra dijo la moza al mozo? Ustedes lo saben, no hace falta que se las diga.
Hay casos en que una sola palabra es suficiente para liberar al hombre de la
dura situación en la que se encuentra. No hace falta hablarle mucho al
hombre. Es suficiente decir una sola palabra, pero que sea Divina. Y lo que se
dice tiene que suceder. Dios dijo: ¡Que sea luz! y fue la luz.
Durante cada uno de los seis días en que creó al mundo, Dios dijo
sólo una palabra, pero estas palabras fueron omnipotentes por ser
palabras de la lengua Divina. Lo que Dios dijo, todo sucedió. En el
día séptimo Él no dijo nada porque descansó.
Ya es
tiempo de que toda la gente se unifique en mente, corazón y voluntad y
que trabajen unidos para establecer la paz. Toda la gente, religiosa y mundana,
tiene que estar compenetrada por esta idea. En la Escritura está dicho:
Quien
soporta hasta el final, será salvado. Es decir: Quien
triunfe en la lucha por la paz, será salvado. Los religiosos
contemporáneos hablan del Amor pero no lo ponen en práctica.
Quien tenga Amor en sí mismo debe elevar y descender su temperatura
hasta los grados centígrados que quiera y cuando quiera.
¿Quién puede contradecir a alguien con 10,000 grados
centígrados de temperatura? Cualquier obstáculo que encuentre en
su camino, inmediatamente él lo eliminará. De este modo él
demostrará a la gente lo que es el Amor Divino. Por donde pase, su camino
estará libre. Quien tenga Amor puede aumentar no sólo su calor,
sino también su luz para que sea mil veces más fuerte que la del
Sol. Esta luz puede cegar al más numeroso y poderoso ejército.
Uno no puede imaginarse una luz cien veces más fuerte que la del Sol.
Con esta luz todo se puede lograr. Cada uno de aquellos que tengan calor
equivalente a 10,000 grados centígrados y una luz mil veces más
fuerte que la del Sol, puede fundir las cajas fuertes de todos los bancos,
calentar todos los corazones helados, eliminar todos los obstáculos en
el camino, puestos en el camino por el egoísmo humano.
Abundante
calor y luz se vienen al mundo. Estas son fuerza Divinas que van a derretir y a
educar los corazones y las mentes humanas. Cuando la luz y el calor del Amor se
instalen en el mundo, van a fundir, a abrasar a toda la gente mala y criminal y
quedarán vivos sólo los puros y buenos para que se entienda que
con el Amor no se juega. No está permitido al hombre jugar con el Amor.
Hoy la gente se horroriza con la idea de que puede ser expuesta a una
temperatura de 10,000 grados centígrados, pero ¿cuál
será su postura cuando Jesús venga a la Tierra? Entonces, la
temperatura será mucho más alta que 10,000 grados. Jesús
dice: Mi paz os dejo. Pues Jesús también está a favor
de la paz. Se manifiesta a favor de la paz basada en el Amor, en la hermandad
entre todos los pueblos, las sociedades y la gente en la faz de la Tierra. El
Amor entre hermanos y hermanas no es nada más que las ramas de la
cultura venidera. Este Amor se encuentra en una posición más
elevada que el Amor maternal. Por grande que el Amor maternal sea, en él hay todavía un poco de egoísmo. Por
ejemplo, tomad el Amor de la tigresa hacia sus cachorros. Por Amor a
éstos, en cada momento está preparada para matar a cualquier
criatura viva que obstaculice su camino. En este sentido, el Amor maternal
representa las raíces de la vida, pero el Amor entre hermanos y
hermanas, representa las ramas.
El Amor
Divino representa los frutos del Árbol de la Vida. De las raíces
del Amor maternal provienen los frutos del Amor Divino. De estos frutos,
justamente, va a comer la gente futura, adquiriendo la inmortalidad. Estos
frutos serán portadores de la nueva vida. Dondequiera que ustedes vayan
por el mundo, encontrarán por todas partes gente de la nueva vida. Esta
gente se distingue por la suave y agradable luz que sale a través de sus
ojos. Nosotros llamamos a la nueva gente: hermanos y hermanas de la
humanidad, portadores en sí mismos del principio Divino. Jesús
es de la nueva gente. Él dice: No vine a cumplir mi voluntad, sino
la voluntad de Aquél que me envió. Yo vine para traer la paz al
mundo. Hasta la llegada de Jesús, el pueblo judío respetaba
la ley de Moisés al pie de la letra. Hasta entonces los judíos
mataban corderos, ovejas y bueyes sacrificándolos a Dios. Con la llegada
de Jesús su vida cambió radicalmente. De un golpe Jesús
arruinó la antigua vida. Ellos se dieron cuenta de que el verdadero
sacrificio consistía en buenos pensamientos, buenos sentimientos y buenos
actos.
¿En
qué consiste la nueva religión? El primer artículo de la
nueva religión dice: Yo creo que el Amor de mi madre y de mi padre es la
raíz del Árbol de gran Vida la vida del Amor. El segundo
artículo dice: Yo creo que el Amor de mi hermana y de mi hermano es la
rama del Árbol de la gran Vida la vida del Amor. El tercer
artículo dice: Yo creo que el Amor Divino es el fruto del Árbol
de la gran Vida. Todo lo que sale de mi mente y de mi corazón, se
convierte en frutos del Amor. Quien coma de estos frutos adquiere inmortalidad.
Jesús dice: Quien come mi carne y bebe mi sangre, tiene
la vida en sí mismo. Entonces, quien come del Árbol
de la Vida, es decir, del Amor maternal y paternal, como del Amor entre
hermanas y hermanos, tiene la vida en sí mismo.
Ahora,
sabiendo en qué consiste el nuevo credo, sean breves y decídanse
a poner en práctica este credo. Muchos están esperando algo
nuevo. Lo nuevo consiste en la resignación de la gente. Lo nuevo
reconcilia todas las contradicciones. ¿Cómo se va a dar la
resignación entre la gente? Fácilmente. Quien tiene que tomar,
que perdone la deuda a su hermano. Quien tiene que dar, que esté listo a
pagar su deuda. Yendo a su acreedor para pagar, que le diga éste que en
nombre de la fraternidad, le perdona sus deudas y le reconoce como hermano.
Cuando dos personas se declaran hermanos, sus deudas por sí solas
cancelan, acaban las contradicciones y desaparecen las equivocaciones. Yo
querría que la gente sólo discutiera acerca de: quién da y
ayuda más a su hermano. Cuando alguien perciba que su hermano
está demasiado cansado y no puede alzar y poner la azada, que
éste la tome de su mano terminando la labor en lugar de él.
Viendo que su hermano se agota bajo el peso de su carga, que la quite de su
espalda, que la ponga en la suya y que los dos sigan su camino charlando como
hermanos. Al encontrar a su hermano en la calle y se entere de que éste
tiene hambre, hace tres días que no ha comido, que le invite a su casa,
le agasaje bien y le diga que cuando quiera puede visitarle de nuevo. Estas son
relaciones fraternales.
Hoy
día la gente espera que Jesús venga por segunda vez a la Tierra,
que arregle el mundo. No, de una manera externa el mundo no se puede arreglar.
Jesús tiene que venir interiormente, en cada uno. Sólo de esta
manera el mundo se arreglará. Si ponéis miles de virutas de
hierro una junto a la otra, éstas no van a unirse para formar un todo.
Pero si las ponen bajo cierta temperatura éstas se derretirán, se
fundirán, creando una masa líquida. En este caso, el fuego
representa la fuerza interna, que une las virutas de hierro
convirtiéndolas en un todo. Por lo tanto, Jesús tiene que venir
en los corazones y en las mentes de la gente como una fuerza interna
uniéndolos en un todo. Esta fuerza interna es el Amor que lleva la vida
para las almas humanas. Sólo gracias al Amor la gente puede trabajar
unida. Quienes no comprenden el Amor están listos a juzgarlo.
Ahora, hablando de Amor, yo sé que pueden realizar en la
práctica. En general, yo sé que cosas puede realizar en la
práctica el hombre contemporáneo y qué cosas no se
realizarán. Por ejemplo, cuánto se habla del Sol al hombre, de
las posibilidades de visitarlo, el hombre contemporáneo no puede
hacerlo. ¿Por qué? Las condiciones en el Sol son absolutamente
diferentes de las de la Tierra. De ninguna manera el hombre puede ir al Sol con
su cuerpo actual. Si un hombre pesa 60 kilogramos, en el Sol, su cuerpo
pesará miles de kilos. ¿Cómo se podría mover en el
Sol con tan enorme masa sobre sí mismo? La vida en Sol es muy bella,
pero todavía no es accesible para la gente de la Tierra. Mentalmente el
hombre puede ir al Sol, mas no en realidad.
¿Saben cómo viven las criaturas en el Sol? ¿Saben
cuál es su idioma? Para nosotros es suficiente que tenemos la
posibilidad de utilizar los rayos del Sol. Si quieren curarse, expongan su
espalda por la mañana a los tempranos rayos del Sol. Si quieren adquirir
la paz interior, coloquen su espalda hacia la puesta de Sol y la cara hacia el
este. En esta posición sentirán una profunda paz interior,
entendiendo con esto que no tienen nada por qué inquietarse. Los
habitantes del Sol viven en una gran abundancia y como consecuencia no se
preocupan de nada. Su tarea es enviar bienes a todo el sistema solar. Ellos
definen el presupuesto de todas las criaturas, de toda la gente, de todos los
países y pueblos, de toda la humanidad, de todos los planetas.
Hablando
del Sol, yo no quiero que me crean a toda costa. Si creen o no, esto no me
interesa. Me interesa una sola cosa: si es o no verdad lo que les digo.
¡Crean en lo que Dios creó! Creyendo que Dios creó el cielo
y la Tierra, con todos los cuerpos de luz, con todas las criaturas vivientes,
crean en su Creador. Creyendo en estas cosas el hombre tiene que estudiar el
cielo y la Tierra; tiene que estudiar el Sol y la Luna y todas las estrellas
del cielo, como lo hacen los astrónomos y los científicos. Para
que comprenda la vida del Sol, primero, el hombre tiene que encontrar su sol.
Cada quien tiene en sí mismo un sol pequeño localizado en el centro
del cerebro. El tamaño de este sol es diferente en cada uno, depende del
tamaño de los planetas en él. Precisamente gracias a este sol, el
alma adquiere conocimientos. Entre el Sol externo y los planetas en el cielo,
por un lado; y entre el sol interno y los planetas en el hombre, por otro lado,
hay algo común; en la salida, en la puesta, etc. Si el sol interno del
hombre deja de salir, el externo carece de sentido para él. Pues entre
el Sol externo e interno del hombre existe cierta dependencia. Si esta
dependencia se interrumpe, el hombre no tendrá ninguna luz interior.
Cuando el sol interno y externo brillan
simultáneamente, el hombre tiene las condiciones para ver. Si el sol
interno se apaga, el hombre pierde la vista. Se priva de las condiciones de ver,
de percibir la sabiduría Divina.
Pues, la
sabiduría Divina, que muchos procuran conseguir, tiene como meta
enseñar a la gente a apreciar el sol interno en sí mismo, gracias
a ello su alma aprende y se desarrolla. Cuando alguien dice que en su alma hay oscuridad,
esto demuestra, que el sol interno de esta persona dejó de brillar.
Mientras su sol interno brilla, el hombre piensa y siente correctamente.
Dejando de brillar este sol, junto con él, su mente y su corazón
oscurecen. Por eso, para que no oscurezca este sol, el hombre tiene que vivir
bien. La mala vida, expresada en malos pensamientos, sentimientos y acciones,
provoca grandes pruebas que oscurecen el cielo donde brilla el sol interno del
hombre.
Mucha
gente, tanto científicos como ignorantes, no entiende la enorme influencia que tienen los pensamientos y los sentimientos
sobre la vida interna del hombre, y de allí sobre su salud, y como
consecuencia buscan su felicidad por una vía artificial. Ellos quieren
ser ricos, casarse con una bella mujer y adquirir mucho conocimiento, sin
sospechar que de esta manera ellos mismos preparan su desgracia. No está
mal que el hombre adquiera conocimiento, fuerza, belleza, riqueza, pero tiene
que saber cómo los va a dominar. Los turcos dicen: Es una
bendición cuando el hombre mira cosas bellas. De verdad, es natural
que el hombre se esfuerce por la belleza, que sea inspirado por ella, pero no
de apropiarse de ella. En la Naturaleza la belleza y la fealdad tienen su
propio lugar del mismo modo que lo tienen la luz y la oscuridad. La luz reina
mientras el Sol brilla. Cuando el Sol se pone la oscuridad viene. Pero sin
oscuridad las estrellas no van a brillar. Así mismo, en la vida humana
la oscuridad es necesaria para que se manifiesten las virtudes las estrellas.
Ahora,
hablando de lo Divino en el mundo, algunos se desaniman, pensando que no pueden
alcanzarlo. Para que no se desanimaran Dios les
prometió que entraría en ellos mismos. El reino futuro se va a
crear por dentro y no por fuera. A través del Amor de toda la humanidad
se van a realizar todos los planes Divinos. Para lograr esto, se necesitan
trabajadores. Hoy día, toda la gente tiene que trabajar en esta
dirección, siendo portadores de las ideas Divinas, porque al entrar Dios
en su sol, que se manifieste exteriormente. Cada quien tiene la misión
especial de ser portador a su manera, del Amor Divino, de la Sabiduría y
la Luz Divina, de la Verdad y la Libertad Divina. Sólo así el
hombre realizará todos sus deseos. Todas las dificultades, todos los
dolores y sufrimientos que el hombre vive actualmente, son las condiciones para
el conocimiento de Dios, de lo grandioso en el mundo. ¡Dios estará
con ustedes en todos sus caminos! Entonces dirán: ¡Nos alegra
vivir en una era donde podemos probar y conocer el Amor Divino, donde podemos
ser trabajadores en Su campo!
¡Sean
alegres y estén contentos para que logren los ideales de su alma!
¿Cuándo los van a lograr? Esto depende de ustedes. Aún hoy
pueden lograrlos. Un día Divino es igual a mil años. Entonces,
luego de mil años ustedes pueden hoy conseguir lo que desean. ¡Del
hombre se exige un trabajo consciente! Lo Divino ya se encuentra delante del
umbral de su casa. ¡Abran las puertas de sus corazones y mentes para que
entren en ellos la luz y el calor Divinos!
Traducción: Zornitza Ganeva,
Plama Hristova
Redacción: José de
Jesús Saavedra Aceves
wb_translation_team@mail.bg