19 de Agosto de 1919,
ciudad de Veliko Tarnovo
El tópico de mi
conferencia será el Amor Universal. Utilizo esta palabra en un sentido
más amplio del que se entiende usualmente. Os preguntaréis que
tiene que ver con vosotros el Amor Universal. Os responderé: el Amor
Universal es la esencia de la Vida. El Amor crea las condiciones para la Vida –
él es el principal estímulo en la Tierra, es decir, un ideal al que todos nosotros
aspiramos. La Vida misma, a fin de expresarse completamente, asume la libertad
de acción. Se desarrolla en cuatro direcciones: social, política,
cultural y espiritual. Éstas áreas son una misma realidad. Por la
palabra “Amor” no entiendo el amor acostumbrado que se apaga como carbón
encendido en el agua. Eso no es Amor. El verdadero Amor es como un
carbón, pero un carbón vivo que ha hecho realidad el sentido de
la vida terrestre. Esta es la razón por la que los antiguos sabios y los
viejos alquimistas intentaron estudiar y llegaron a conocer la esencia de este
carbón vivo. Aquellos que no estáis familiarizados con sus
propiedades decís que el Amor quema a la gente. Sí, hay cosas,
que se queman, pero hay cosas, que no lo hacen. Es lo mismo que con los metales,
algunos de los cuales pueden oxidarse u otros no pueden oxidarse, por ejemplo:
éstos arden sin consumirse, esta es la razón por la que son
llamados “metales nobles”.
Me
preguntaréis otra cuestión: “¿Por qué
deberíamos estar interesados en cualquier ideal, cuando vivimos en tan
malas condiciones?” Pero, yo les pediría a vosotros si de verdad
podríais probar que vuestras condiciones de vida son malas. Esto
último es sólo una presunción. En la Vida hay tantas malas
situaciones como buenas, tantas caídas como ascensos, tantas perdidas
como ganancias. Ambos tipos de condiciones se equilibran al final. Lo que
llamamos malas condiciones de Vida son nuestros subjetivos puntos de vista –
especulación humana. La gente dice que actualmente la humanidad
está enferma, mas yo no estoy de acuerdo. La enfermedad es un
anacronismo, algo temporal, que depende de la persona misma, porque uno tiene
la misma posibilidad de estar sano o enfermo. Las enfermedades no son otra cosa
que una manera de rectificar, porque el desarrollo inicia sólo cuando
existe una oposición a la voluntad humana. Esto puede siempre probarse
en la Vida. Toda gente notable ha sufrido, y estos mismos sufrimientos han sido
el estímulo para su ascenso. Y aquellos que no han encontrado
obstáculos, por el contrario, han tenido todas las condiciones a su favor,
se han quedado atrás.
La gente moderna
quiere ser rica, pero tienen que tomar una decisión porque existen dos
tipos de riqueza: una riqueza que puede hundiros hasta el fondo del
océano y otra que os ascenderá. Si vosotros estáis a bordo
de un trasatlántico de línea, como el Titanic por ejemplo,
con una mochila llena con 40 kilogramos de oro; y si junto a vosotros hay
alguien sin semejante cargamento, ¿quién tendrá mayor
oportunidad de salvarse, si el barco comienza a hundirse? ¿Quién
sois, el que lleva una mochila de oro, o la otra persona, que no tiene nada?
Responded por vosotros mismos. Yo entiendo la palabra “oro” en un más
amplio sentido de lo que la gente común lo hace. El oro para mí
es un símbolo del conocimiento – para entender las leyes, por las cuales
puedes trabajar en el mundo; para dominar las fuerzas naturales y dirigirlas,
de manera que puedan ser útiles para ti y para los demás. Significa que el conocimiento que
posees no se oxide, que no se consuma, sino que sea conservado y utilizado para
el bien.
Os narraré una
historia oculta. Érase una vez, todos los
hombres y mujeres en un reino vivían felices. Vivían como
hermanos y estaban contentos, porque su rey aún no se había
casado. Pronto los ciudadanos preguntaron, “¿Por qué debe nuestro
rey estar solo?; encontrémosle una hermosa doncella y casémosle
con ella para tener un descendiente en el futuro – de otra manera nuestro
estado acabará.” Así que eligieron a la más hermosa
doncella y casaron al joven rey con ella. La reina dio a luz a dos hijas. La
primera de ellas era tan hermosa que atraía a todos con su belleza. La
otra era tan fea que todos le huían. Pero la desgracia era que cuando la
hermosa hija posaba una mirada sobre cualquiera de los ciudadanos, sus ojos
enfermaban; cuando ella tocaba a alguien, éste quedaba tullido;
cualquiera que ella encontrase en la calle durante su recorrido nunca regresaba
sano a casa. De esta manera, todos los ciudadanos de este país quedaban
tullidos. Pero cuando la hermana fea salía, cualquiera que ella mirara
volvía a quedar sano. Cualquiera que ella tocara era curado.
Podréis decir que esta es sólo una historia, no la realidad. Esta
no es una historia, es la pura realidad – es la vida actual.
Si vuestro hijo –
virtuoso y honesto – mira a una hermosa doncella, su carácter
cambiará inmediatamente, su mente se oscurecerá, su
corazón se estrujará, porque la belleza estimula sólo el
lado exterior de la vida humana, es decir, su puro lado físico.
Vosotros queréis
ser hermosos, ricos, fuertes, etc., pero os pregunto: ¿Hay algún
hombre hermoso, rico y fuerte que no haya muerto? Alguien podría
responder: “la gente moriría de hambre con sus ideas.” Bien,
¿qué hay de vuestras ideas entonces, no vais a morir de hambre
teniéndolas? Me gustaría ver a alguien no muriendo de una u otra
manera. La gente no sólo muere, sino que algunos se echan a perder.
Otras gentes quieren ser buenas a fin de evitar el sufrimiento. No, mientras
más bueno seas, mayor será el sufrimiento que tendrás.
Alguien podrá preguntar entonces cuál es la solución de
este problema. Esta consiste sólo en el hecho de que el hombre bueno es
consciente de por qué está viviendo, por qué está
sufriendo y muriendo, en tanto el malo lo ignora. Esta es la diferencia. No
penséis que la muerte es algo natural, inherente a la Naturaleza misma.
Hubo una vez en que los humanos fueron inmortales. Nosotros ahora
también somos capaces de evitar la muerte. Pero, ¿sabéis
qué significado doy a las palabras “no morir”? Quiero decir, no pecar.
Un humano, si está pecando, está muriendo de hecho. Nosotros
morimos, porque nuestros padres y antepasados han pecado. Nosotros estamos
pecando todo el tiempo, porque tomamos la carga de nuestros anteriores pecados.
Esto es llamado “karma” por los pueblos orientales o “la ley de causa y
efecto”. Estas causas conciernen no sólo a la persona individualmente,
sino también a la sociedad y a la humanidad como un todo. Cuando os digo
esto, considero una gran Verdad que todos vosotros podéis verificar. No
quiero decir en teoría, sino a través de la experiencia. Puedo
someter la Enseñanza que os doy, a pruebas en vivo.
Hoy día la gente
pregunta una a la otra: “¿Eres o no creyente?” Toda la gente en el mundo
cree en algo. No he conocido a una persona que no crea. Pero hay diferencias en
estas creencias. Un día un gran sabio llegó al reino, donde la
gente sufría a causa de la hermosa hija real, acerca de quien he
hablado; él llevaba una semilla de manzano y dijo a la gente: “Tengo el
remedio para sus males. Un árbol crecerá de esta pequeña
semilla – diez metros de alto, dará jugosos frutos – medio kilogramo
cada uno; y todo aquél que pruebe estas frutas no será afectado
por las miradas de la hija del rey. Este es el Árbol de la Vida”. Sin
embargo, la gente no plantó la semilla ni espero a que diera frutos,
sino que sólo la tomaron, pasándola de mano en mano, diciendo:
“¿Han escuchado?, si se planta, ésta semilla crecerá hasta
ser un árbol muy grande, que dará dulces frutos – medio kilogramo
cada uno, y estos curarán los males.” Todos ellos empezaron a hablar
acerca de la semilla, creyendo en el poder curativo de sus frutos. Finalmente,
perdieron la semilla y entonces comenzaron a decir que todo lo que se les dijo
acerca de ella era falso y estúpido; ¿cómo era posible que
semejante gran árbol existiera, dando tales frutos?; eso era una
mentira. Así que dejaron de creer.
Cuando alguien en la
actualidad afirma que él no es un creyente, le digo: “Amigo, has perdido
la semilla.” Puedes ser persona educada, seria, pero si no tienes esta semilla
– el Amor – en ti,
serás sometido a miles de sufrimientos. No me enfocaré en una
explicación de lo que la religión es. La encontraréis
vosotros mismos, porque ahora estoy hablando acerca del Amor. Me pregunto si
tenemos esta semilla. ¿Quién entre los grandes científicos
de siglos pasados y del presente, han llevado esta semilla? Algunos pueden replicar que Cristo.
¿Dónde está, podemos verle? Jesús Cristo
sufrió, resucitó, pero veamos el fruto de su sufrimiento y de su
resurrección. ¡La semilla se ha perdido!
Continuaré con mi
historia. El mismo sabio apareció por segunda vez en ese reino y dijo:
“Como habéis perdido la semilla la primera vez, esta vez no os la
daré para sea pasada de mano en mano, pero cuando encuentre al
más digno ciudadano de aquí, le diré: “Amigo, tienes un
bonito jardín y voy a plantar esta semilla en él, mas tú
debes verter agua y cuidar de ella, y en cinco o diez años
obtendrás frutos para curar a todos.”
Debéis plantar
esta semilla y utilizar sus frutos. El primer fruto de esta semilla es el Amor
que debe reinar sobre toda la gente, independientemente de su fe o
nacionalidad. Debéis ir más allá de vuestra propia casa,
sociedad y nación. El Amor debe abarcar a la humanidad entera, porque
todos somos sus miembros. Es un solo organismo viviente y cuando se siente
bien, será igual para la nación, para la sociedad, para el hogar,
para un individuo también; y viceversa.
No quiero interferir en
absoluto con vuestros puntos de vista. No es mi intención. Estoy
hablando de principios. Esto es por lo que no quiero mezclarme con las crisis –
social, política, cultural o espiritual. No es mi deber y ello no
resolvería el problema. Visitando un hogar, donde la gente esté
hambrienta, no voy a predicarles que Dios se acordará de ellos,
dejándoles hambrientos con este pensamiento. No les diría: “Crean
en Dios, tengan confianza en Él”. Me atengo al siguiente principio:
llevar siempre conmigo una bolsa llena de pan y cuando visite un hogar donde la
gente está hambrienta y los vea quejándose, les diré:
“Pongamos la mesa y comamos juntos.” La paz y la calma serán restauradas
en ese hogar.
En estos tiempos la gente
tiene una idea equivocada de la Vida. Dicen: “pongamos la sociedad y el mundo
en orden.” Estas son tareas ideales, pero ¿cómo educaríais
a la sociedad, a vuestros hijos e hijas, a los políticos, a los
maestros, a los sacerdotes, a los predicadores? Os aconsejaría a todos
vosotros ir a estudiar la vida de las abejas. Ellas os enseñarán
cómo debéis educar. Cuando las abejas quieren crear una reina,
preparan un alimento especial para ella; preparan otro alimento para las
obreras y un tercero – para los zánganos. Las abejas son buenas
estableciendo su vida mucho mejor que la gente, la cual sólo está
filosofando. No es un reproche, pero sí una indicación de que
deberíamos estudiar la Naturaleza en un sentido más amplio, ya
que ha permanecido frente a nosotros con todas las leyes y ejemplos de
prosperidad grabadas en su interior.
En el Amor Universal
lograremos alcanzar un nivel más alto de nuestra conciencia. Para sentir
las vibraciones o escuchar la voz de toda la gente sufriente y ayudarles – esto
es, ayudarnos a nosotros mismos, a nuestra nación y a la humanidad
simultáneamente. Aquél, en quien este sentimiento ha sido
despertado y activado, y quedado libre de todos los obstáculos
materiales, puede transportarse a cualquier parte en el espacio para ayudar a
quien sea. Diréis: “¿Cómo es posible ayudar a alguien sin
tocarle?” A esta pregunta responderé con otra: “¿Acaso el Sol,
que está a noventa y tres millones de millas alejado de nosotros, nos
toca con sus manos?” – No, es sólo cuando él posa una mirada
desde tan remota distancia, que todo en la Naturaleza comienza a temblar, a
crecer y dar frutos. Algunos diréis: “levantemos las manos para
bendecir.” Muy bien, pero cuando levantéis las manos tenéis que
dar algo, de la misma manera que el Sol levanta sus manos cada día,
enviando energía y fuerza sobre las criaturas enfermas y las sanas.
Algunos podrían decir: ¿Por qué debemos ocuparnos del
Sol?” No os digo que os ocupéis de él, sino que lo
utilicéis. Si alguien está indispuesto, dejadle tomar un
baño de sol; si ha perdido su propia energía, dejadle permanecer
un rato bajo su brillo, si está decepcionado de su ideal, si no puede
decidir cómo trabajar, dejadle salir a calentarse bajo los rayos de sol.
Alguien
respondería: “Es Dios quien ayuda.” Cuando habláis acerca de
Dios, os pregunto ¿qué es vuestro Dios? Dios está en
nuestro interior. Cuando Le sentimos, cuando Él comienza a hablar dentro
de nosotros, entonces nos enamoramos de toda la gente por igual y estamos
preparados a sacrificarnos por ellos. Cuando Cristo dijo: “No existe Amor
más grande para un hombre que dar su alma por un amigo”, El
quería decir, un hombre que provee a su amigo de las condiciones necesarias
para vivir. Nuestro amor por aquellos cercanos a nosotros no debe ser tal que
les consideremos pecadores y queramos salvarlos, sino que debe ser amor basado
en la consideración de ellos como hermanos, como amigos y darles todas
las condiciones para vivir y desarrollarse. No penséis que vais a
trazarles un nuevo sendero de Vida. No, el sendero de Vida para todos ha sido
ya trazado y está estrictamente determinado matemáticamente.
Está definido para todos lo que ha de venir, la forma como deberá
vivir y cómo su vida se desarrollará. Es la eterna ley de causa y
efecto.
En la Divina Ley de Amor no hay
desarmonía. Cuando nos demos cuenta de que el Amor es semejante a una
Fuerza, éste nos inspirará. Entonces seremos más fuertes
para corregir todos los defectos sociales no mecánicamente, sino a
través del Amor. Cuando la sociedad orienta su Amor hacia alguien,
éste cambiará su mente y le dará un rumbo a su vida. Esta
es la razón por la cual cuando decimos que Dios es Todopoderoso, queremos
significar: Toda la Existencia, de todos los seres, cuyos pensamientos se
dirigen hacia nosotros como una Fuerza Creadora. Cualquier cosa mal en nosotros
– no es Divina, nos pertenece. Nosotros mismos hemos creado la mala vida y el
desorden presente. Si me preguntáis por qué Dios ha creado el
mundo de esta manera, os contestaré lo que sé: el mundo fue
creado de otra manera, y descubrí que ha sido destruido por los humanos
– tal como lo estoy viendo ahora.
Todos vosotros que
estáis aquí, escuchándome, tenéis distintos
enfoques a propósito de la Vida. No sólo vosotros tenéis
vuestros propios enfoques, sino que las especies de mamíferos, los
pájaros, las hormigas, las plantas – todos ellos viven de acuerdo a su
propio entendimiento. Pero este no es el verdadero sentido de la Vida, el cual
es más rico y amplio. Varias capacidades o fuerzas están
escondidas en el alma humana, que deben ser despertadas bajo circunstancias
especiales. Cada uno de vosotros puede hacer una pequeña prueba:
¿Cómo? – De la siguiente manera: primero, pensad que todas las condiciones
para llegar a ser un verdadero hombre están grabadas en vuestro
interior. Si no sois capaces de utilizar estas condiciones, esto no prueba que
no tengáis semejante potencial; demuestra que no habéis
encontrado e implementado los métodos apropiados. Ambos, los
científicos contemporáneos y los antiguos filósofos se han
estado esforzando durante miles de años para descubrir estos
métodos para saber ascender a la humanidad.
No contamos con una
religión capaz de traer la inmortalidad al hombre. Yo digo que la
religión Ortodoxa aún no existe actualmente en el mundo. Cuando
digo esto, algunos me preguntaréis a qué religión
pertenezco. Yo respondo: a ninguna de las actuales religiones, vacías,
sin contenido. Os diré cuál es mi religión y
definiré lo que la religión es – la más corta
definición: la religión es la conexión entre el Amor y la
Sabiduría. No existe mejor definición de religión.
Aquél, que ha encontrado esta conexión – Amor, para crear en su
alma, y Sabiduría, en su mente – tiene una religión; ha realizado
la ley y la inmortalidad en sí mismo. Tal religión nos
hará semejantes a Dios. ¿Cómo puede el hombre semejarse a
Dios? – si él no muere, puesto que Dios es inmortal. Y Jesús
dijo: “sed perfectos, como vuestro Padre es perfecto.” El hombre no puede ser
inmortal sin ser perfecto. Alguien podría preguntar: “¿Por
qué entonces los santos mueren?” – porque ellos cargan los pecados de la
gente. Cuando quedemos libres de nuestros pecados, no moriremos, ascenderemos a
un estado que es el corazón de esta Enseñanza – en el cual se
vive en el Amor y la Sabiduría. El hombre que no posea este Amor, no
podrá ser religioso e inmortal. De acuerdo a esta definición
(entendedme bien), ‘no morir’ significa que debéis volveros maestros de todas las situaciones
de la Vida: debéis estar igual de alegres cuando sufráis que cuando estéis contentos; debéis sentiros igual cuando perdáis que cuando ganéis. ¿A quiénes debemos
elogiar en el momento presente en nuestras vidas? – a todos aquellos
héroes que han sufrido y perecido, ¿no es así? ¿A
quiénes debemos levantar monumentos y depositar guirnaldas? – a los
ladrones, que roban lo ajeno, a los ricos, que acumulan millones, o a los
filósofos, que han sido honrados por su conocimiento? – no, a ellos no,
sino a aquellos que han sufrido y se han sacrificado por la humanidad,
ésta última les debe respeto y gloria.
Hoy día la gente
frecuentemente gusta de cuestionar y especular con frases sofisticadas acerca
de la existencia de Dios. Yo no resuelvo esta cuestión de una manera
filosófica, nada más digo que Dios existe tal como el Sol brilla.
Imaginad que estáis despiertos siempre durante la noche, y durante el
día, cuando el Sol está brillando, dormís; que siempre
despertáis al ponerse el Sol. Exploráis el mundo siempre de noche
y en veinte años decís: “No existe el Sol”. Yo objetaría:
cambiad vuestro estilo de vida, dormid de noche y manteneos despiertos durante
el día, cuando el Sol brilla – y le veréis. Sucede lo mismo con
la gente rica que se ha hundido bajo el peso de su cargamento. No les juzgo,
pero hago notar su infelicidad. Se encuentran en el fondo del océano y
esto es por lo que los rayos del Sol no pueden penetrar hasta ellos.
¿Cómo podrían salvarse a sí mismos? Deben dejar su
oro en el fondo del océano. Pero, ¿existe Vida en la superficie?
Una Vida mucho más magnífica. Esos millones pueden ser
simbólicamente vuestros pensamientos de volveros ricos, de tener una
más alta posición o de conquistar el mundo. Liberaros vosotros
mismos de estos pensamientos. Sólo decidme ¿qué ministro
tiene a Bulgaria en el buen camino, cuál tiene a Inglaterra en el buen
camino, dónde está la antigua Grecia, dónde la Roma con su
gloria? No discuto que el hombre debe esforzarse por conseguir algo, pero digo
que nos movemos en la dirección equivocada, que tenemos una
errónea comprensión de la Vida y es tiempo de poner fin a esta
equivocada percepción.
Dos escultores griegos
querían mostrar su habilidad artística; cuál de ellos
tenía un mejor conocimiento. El primero creó un racimo de uvas,
tan natural, que incluso los pájaros eran atraídos; y el segundo
creó una diosa, tan hermosa, que cuando colocó un velo sobre sus
delicadas formas, el otro escultor dijo: “¡por favor, retira el velo para
mirarla mejor!” Este ejemplo muestra que quien creó a la diosa fue
más hábil. Pero os pregunto ¿cuál de los dos
artistas también murió? Ambos murieron. Podéis entender
muy bien cualquier ley, podéis ser
un filósofo, un gobernante, etc. – pero es como el arte de esos dos
escultores, la sombra de las cosas, no es la esencia de la Vida. La esencia de
la Vida es entrar en armonía con ella. Pero no hemos entrado en esta
armonía aún. Me opongo a la opinión de la gente de hoy de
que ellos viven la verdadera Vida. Ellos no la viven, puesto que sufren y
luchan por su vida.
Según yo, existen:
la lucha por la vida, el esfuerzo y el trabajo. Aún estamos luchando por
la vida, pero la Vida inicia con el trabajo. Y el trabajo es Vida consciente –
realizaros como maestros de vosotros mismos, de vuestras mentes y vuestros corazónes, de modo que nadie pueda
alteraros. Esto significa tener un
gran Amor que os inspire. Y no
sólo inspiraos,
sino llegar a ser un estímulo permanente en vosotros como el calor y la Luz lo son para
las plantas. La gente moderna me parece (os pido perdón por esta
comparación): como aquél hombre muy educado, pero loco, que
permanecía en un salón del manicomio, donde otros 50 locos
pasaban el tiempo. Él pasaba el suyo juntando pajas y haciendo montones
de ellas, luego las acarreaba de una esquina a otra durante el día y al
día siguiente repetía lo mismo. La gente se parece a éste
hombre y se pregunta por qué es infeliz. Pues, porque ellos hacen montones de
paja. Aquél aliento a favor llegará y se llevará las pajas
y los infortunios, juntos, con él.
Debemos comportarnos con la gente cercana a nosotros del
mismo modo que el santo, que fue a hablar con Dios. Pasaba delante de un hombre
rico y éste último le dijo:
— Decidle a Dios, que estoy harto de
esta opulencia. Dejadle que Él me la quite, para
vivir como la demás
gente lo hace.
Muy bien, – dijo el sabio
– diré esto a Dios.
Más allá,
encontró a un hombre pobre, quien le dijo:
— Decidle a Dios, que estoy harto de
esta vida. Ya es suficiente de andar desnudo y
descalzo. Dejadle que me dé
ropa y cambie las condiciones de mi vida en general.
— Presentaré vuestra
petición – dijo el sabio.
Fue con Dios y Le dijo
acerca de los dos hombres. Dios contestó:
— Decidle al rico que se
muestre insatisfecho y comience a murmurar en Mi contra y le
quitaré toda su riqueza, y
decidle al pobre que esté satisfecho con la Vida y todo le será
dado.
El sabio regresó y
le dijo al rico lo que Dios había ordenado, pero el rico objetó:
— ¿Cómo puedo
hacer eso? No puedo.
— Entonces vuestra riqueza
será conservada.
Pasó al lado del
pobre y le dijo lo que Dios había ordenado, pero el también
objetó:
— ¿Cómo puedo
estar satisfecho con semejantes malas condiciones?
Entonces, el sabio le
dijo:
— Andaréis desnudo y descalzo y así seréis enterrado.
Decís que los
muertos están con Dios, pero vais a los cementerios, rezáis
plegarias y vertéis vino por ellos.* ¿Pueden ellos
estar simultáneamente en los cementerios y con Dios? Él que
está arriba debe decir a los que están abajo: “Pensáis que
estáis muertos, comenzad a dar gracias y seréis resucitados.” No
toméis mis palabras como un reproche, no deseo culpar a nadie por sus
creencias. Sólo pongo luz en aquellos falsos juicios sobre la Vida que
están insertados en nosotros, empujándonos en una
dirección equivocada, de manera que caemos en desarmonía con la
Vida misma. Queremos vivir mientras nos preparamos para morir. Aquél que
ha encontrado la ley del Amor Universal, de la Conciencia Cósmica, no
morirá nunca más. Podéis clavar sus manos y pies,
podéis crucificarle, podéis ponerlo en una tumba – él es
capaz de resucitar. Aquél, que no ha aprendido la gran ley del Amor, su
lapida jamás será quitada del sepulcro.
Hoy día, la gente
dice lo mismo: “Somos pecadores, somos pecadores”. ¡No quiero escuchar
más esto! Lo que sé es que la gente es buena por naturaleza, es
buena en el alma, pero debido a sus engaños y perversos deseos, son
malos. Buscan la felicidad, creyendo que la encontrarán por el camino
que han tomado. No la encontrarán ahí, porque sus padres y
ancestros buscaron también en la misma dirección, pero no la encontraron.
Cristo dijo: “¡Cualquiera que escuche la voz del Hijo del hombre,
sobrevivirá!” ¿Qué significa: “El Hijo del hombre”? – El
Hijo de la Sabiduría y del Amor. Aquél que una la
Sabiduría y el Amor, sobrevivirá. Y vosotros también
sobreviviréis y resucitaréis cuando escuchéis esa voz.
Así es como Cristo lo enseñó. Si plantáis la
semilla, de la que os he venido hablando, no sólo pasándola de
mano en mano; si la plantáis en vuestros corazones, entonces el
despertar religioso y la resurrección, que aguardasteis tanto tiempo,
vendrá. Entonces, la Vida entrará en su sendero natural Divino.
Daré una regla a
todas las madres, que me escuchan: cómo tener los hijos e hijas que
quieran. Puedo decirles a las doncellas y jóvenes, que me escuchan,
cuál es el significado de sus vidas. Os casaréis. El matrimonio
es un acto sagrado, pero hay tres tipos de matrimonio. El primer tipo puede ser
llamado un contrato comercial; el segundo – el matrimonio de un maestro y su servidor, por ejemplo: de un
hombre-maestro y su mujer-servidora o viceversa; y el tercer tipo presenta una unión, en la que el
hombre y la mujer viven con Amor y Sabiduría, viven el uno para el otro
y la mujer no sólo no dice una sola palabra amarga a su amado, sino
más aún – no levanta una mirada de enojo hacia él,
continúa canalizando amor a su pareja, incluso en ocasión de sus
más grandes defectos. Sólo este tipo de matrimonio en el mundo
puede dar a luz buenos hijos: los sabios y los santos – servidores de la humanidad
entera. Si la madre ha concebido a su hijo y se inspira con grandes ideas
respecto a la humanidad, ella, durante su embarazo, transferirá a su
hijo todas las virtudes. Ella es como Dios para el hijo y puede hacer con este
‘barro’ todo lo que quiera; porque toda vez que el hijo salga de la matriz,
él o ella llegará independizar sus pensamientos y sentimientos.
Si la madre introduce todas sus cualidades de Amor y Sabiduría en su
hijo durante los nueve meses de embarazo, el hijo tendrá una muy buena
actitud hacia ella durante toda su vida y estará siempre preparado para
sacrificarse por ella. Si un hijo pregunta a su madre por qué le ha dado
la vida, sé que la madre pensó cosas desagradables mientras
estaba embarazada o que su padre se encontraba en el mismo estado. Los hijos e
hijas llevan consigo los pensamientos de sus padres. Esta es la
conclusión, a la que la ciencia contemporánea también ha llegado.
En una conferencia de
esta índole no puedo en realidad discutir más este asunto y
desarrollar estos principios detalladamente. Se necesitan escuelas – escuelas
donde los jóvenes serán educados en el espíritu de estas
grandes leyes– cómo llegar a ser buenas madres y padres así como
los constructores de la futura sociedad. Hay un libro, escrito pienso, por un
búlgaro, con un título apropiado: “Los constructores de la
Bulgaria contemporánea”. Pero saber cómo construir – es un muy, sagrado trabajo.
Quizá algunos de
vosotros tengáis dudas sobre lo que os he dicho. Las dudas no son
necesarias aquí. Estáis equivocados cuando tenéis dudas.
Arrojad las dudas de vuestras almas, porque dudar de vosotros es dudar de
mí mismo y vuestras dudas de mí son dudas de vosotros mismos. Yo
no tengo dudas respecto de vosotros. Tengo toda la fe en que todos vosotros
llegaréis a ser buena gente en el futuro. Algunos de vosotros
estáis en una etapa temprana. Algunos de vosotros aún no
estáis en el terreno,
pero dentro de mil años, cuando os vuelva a encontrar, una considerable
diferencia se observará en comparación con vuestro presente
estado. Diréis ¿es posible encontrarse en tantos años?”
Por supuesto, nos encontraremos y nos entenderemos mutuamente mucho mejor que
ahora. Ahora vosotros tenéis una mirada crítica,
diciéndoos: “esta persona vino aquí para hablarnos y puede
confundir nuestras mentes. Es un asunto peligroso, así que debemos estar
alerta.” Estáis en lo cierto. Si estuviera en vuestro lugar,
haría lo mismo.
Ahora, cuando viajaba de
Sofía hasta aquí, me senté junto a un hombre. Noté
como tocaba su cartera en el bolsillo, al mismo tiempo que me miraba a
mí y a los otros pasajeros y
probablemente divagaba si no éramos de la gente que toma y no da;
si ‘entraría en nuestro bolsillo’ o si ‘entraríamos en su
bolsillo’. Yo no pertenezco a los que entran en sus bolsillos. Más os
puedo permitir entrar en mi bolsillo y tomar lo que podáis. Sólo
cuando comencemos a pensar de esta manera, el mundo estará bien. La
abundancia existirá sobre todo el mundo, abundancia en las mentes,
abundancia en los corazones, para libremente abrir vuestros corazones unos a
otros.
No considero a la
sociedad contemporánea como vosotros lo hacéis. De cualquier modo
morirá – nadie puede ayudarla creando semejantes pensamientos. De hecho
pudo haber sido ayudada, pero, ¿cómo? – Si las condiciones
hubieran cambiado. Os daré un ejemplo de esto. Cuando la enfermedad
Española* estaba en su pico y seis millones de gente muerta por
todo el mundo, fui solicitado por algún tratamiento. Respondí que
yo no era un doctor, pero de acuerdo a las leyes que conozco, los enfermos
debían tomar agua hervida caliente y tomar papas hervidas calientes – y
en una semana o diez días la crisis pasaría. Cierta gente dijo:
“¡Piensa usted que somos tan estúpidos para comer papas y tomar
agua!” No quiero decir que seáis estúpidos – sólo estoy
diciéndoos un método de tratamiento. ¡Aplicadlo! Dejad que
todos aquellos que lo aplicaron compartan cuáles fueron los resultados.
¿Qué hicieron los doctores en tanto? – aplicaron inyecciones y la
mayoría de los enfermos pasaron a
mejor vida – mil setecientas gentes murieron en Sofía en
diecisiete días. Y los doctores explicaron: “Bueno, hubo una crisis,
complicaciones, etc.” Les dije: “esta gente debió tomar agua hervida
caliente y comido papas hervidas calientes.” Tomar agua hervida caliente es
también una inyección, pero aplicada desde el interior, no desde
el exterior; la cuestión es saber dónde aplicarla.
Y ahora, si me
preguntáis cómo Bulgaria puede ser curada, os diré:
“Tomando agua hervida caliente y papas hervidas calientes”. Cuando digo esto,
debéis conocer las fuentes de agua, cuáles utilizar. Tomad agua
de los lugares donde los asnos beben, porque ellos seleccionan las fuentes de
agua buena. Si utilizáis agua hervida, introducirá en vosotros
ciertos elementos, de modo que el noventa por ciento de las crisis actuales,
que están corrompiendo a la sociedad, desaparecerán. El agua
hervida caliente y las papas hervidas calientes – simbolizan la Vida con Amor y
Sabiduría.
Por lo tanto, el Amor
Universal nos conectará a la Vida para entender el significado de
cualquier cosa – de cada flor, cada árbol, cada fuente, cada
montaña, cada hogar u hombre. Nos revelará el gran secreto de la
Vida para entender nuestras mutuas relaciones. Interiormente nos hará
poderosos y heroicos para vencer. No sólo un intento debe hacerse, sino
al menos noventa y nueve intentos, de manera que el centésimo sea
exitoso; y no será la excepción. Así que debéis ser
persistentes. Todo esto es verdad incluso en la Vida. Si alguien está
enfermo o tiene ciertas desgracias – está calculado
matemáticamente por cuanto tiempo más continuarán. Porque
todos los tipos de enfermedades son debidas a ciertas criaturas vivientes –
microbios – cuya vida está en contradicción con la del enfermo.
Las enfermedades existirán hasta que impidamos a esos microbios vivir en
nosotros y dejar sus residuos en
nuestros cuerpos.
Si alguien me pregunta:
¿Por cuánto tiempo los asesinatos continuarán en el
mundo?, responderé: mientras existan los asesinos. ¿Y, por
cuánto tiempo los robos existirán? – Mientras existan ladrones.
Pero los ladrones no nacieron ladrones; fueron creados por su equivocada
percepción de la Vida. Los homicidas son niños de una antigua
cultura. Son las malas ideas, que una vez penetrando en un hombre, pueden
matarle. La ciencia contemporánea demuestra que el hombre puede ser
hipnotizado, los pensamientos pueden serle transferidos para cometer
crímenes. Estáis informados de muchos experimentos que han sido
llevados a cabo con gente joven, que no se encuentra en condiciones favorables,
y los resultados muestran que su moral no puede pasar semejante prueba. Y el
Amor Universal crea esas condiciones favorables, que limpian todos los venenos
de la sociedad.
Cualquier mal humor,
pensamientos, sentimientos o actos son causados por las vibraciones de ciertos
tipos de materia que existe en nosotros y que se manifiesta en nuestras vidas.
Por tanto, para ser bueno, para manifestar buenos deseos y pensamientos, uno
necesita reunir materia sutil, pura, así como organizar sus propias
fuerzas. La materia burda es como una base para la comisión de
crímenes. Donde está dicho: “...Aquellos que escuchen la palabra
del Hijo del hombre sobrevivirán...” significa que los que entiendan la
ley de la Sabiduría y del Amor no estarán sujetos a malas condiciones.
Si vivís en una especie de sótano, donde la luz del Sol no
penetra, es natural en esas condiciones tener reumatismo o consunción,
hipocondría u otras enfermedades. Salid al Sol, porque las condiciones
favorables están sobre la superficie del suelo. Liberaros de la excesiva
humedad y entonces traeréis nuevas condiciones a vuestras vidas.
¿Qué es humedad en el hombre? – los excesivos deseos crean
humedad. Y los excesivos pensamientos extremos crean sequedad. Ambos, humedad y
resequedad extremas conducen a un mal resultado en la vida.
Ahora, los puntos
básicos para el desarrollo del hombre se encontrarán en el Amor
Universal, donde la conciencia ha sido elevada. ¿Por qué ciertos
dedos son más largos u otros – cortos, y por qué el pulgar se
encuentra tan lejos? Cuando la mano entra en acción, todos estos dedos
se unen y el pulgar viene del lado superior a ayudarles; entonces el hombre
toma el arado o cualquier otra herramienta para trabajar. En una sociedad,
digamos, concebida como una mano, algunos podrían ser comerciantes. Los
dedos pequeños – son los comerciantes, les llamamos “barzirgyani”* o las gentes contemporáneas
orientadas de manera práctica; los cuartos dedos – son los artistas y
científicos; los dedos del medio – la gente de justicia y los
políticos; los índices – la gente religiosa y civiles; el pulgar
representa la gente del Mundo Divino o el ser racional en el hombre. Todos
estos dedos deben estar unidos y trabajar juntos. Hasta que la sociedad – los
políticos, la gente preparada y los Espiritualistas se integren, no podrán
crear el efecto producido por la mano: unir todos sus dedos para trabajar. El
hombre necesita tener voluntad para unir su mano. Y tendrá voluntad
cuando introduzca pensamientos dentro de las áreas que acabo de
mencionar, solicitando ayuda; y reuniéndose con todos, como los dedos de
la mano, hará milagros.
En consecuencia, existe
una gran filosofía introducida en la mano del hombre. Cada día,
cuando miráis vuestros dedos, considerad vuestras relaciones, las
relaciones del Amor a la Sabiduría. El pulgar representa el principio
Divino que debe ser utilizado por la gente eminente para el bien de toda la
humanidad; el índice – para el bien de la religión y la vida
privada; el dedo medio aplica la justicia y la política para el
beneficio de todos, éste da cuenta de la maldad en la Vida y crea las
leyes; el cuarto dedo introduce la cultura; el dedo pequeño crea los
beneficios materiales. El pulgar está preparado para sacrificarse y dice
a los demás dedos: “si vosotros cuatro os unís, os apoyaré
también y se hará el trabajo”.
Algunos oradores,
mientras hablan, levantan y hacen muchos gestos con sus manos, yo
también alzo y os hago señas con las manos. ¿Por
qué? De esta manera os expreso, cómo encontrar las relaciones del
Amor a la Sabiduría para realizar vuestros derechos y obligaciones
relevantes ante vuestros allegados y cómo encontrar e implementar los
grandes principios de esta ciencia Divina para beneficio de la sociedad y
elevación de la juventud. De esta manera mejoraréis vuestras
condiciones económicas: tendréis una abundancia de mantequilla,
vegetales, trigo, frutas – plenitud de todo. Este es el significado de los
dedos de la mano humana.
Si toda la gente supiera
cómo dar forma a los dedos de la mano, estarían en una diferente
posición. Pero los búlgaros alzan su mano empuñada,
así, diciendo: “puedo romperos la cabeza”, mientras los ingleses y
americanos abofetean sus narices. A una persona que levantase su puño en
mi contra, le diría: “Ven a mí, podemos hacer mucho trabajo
juntos, porque podemos entendernos el uno al otro.” Me gustaría tener
trabajo en común con una persona que cierre sus puños. Un
niño nace con las manos empuñadas, lo que significa:
“¡creceré y conquistaré el mundo!” Y un hombre que agoniza
abre sus manos, como diciendo: “¡estoy muriendo, y no pude hacer nada.
Señor mío, por favor perdóname!” Pero,
¿sabéis qué responde Dios a semejante hombre?: “no supisteis cómo apretar los
puños.” ¿Por qué estáis sufriendo así?
Sufrís, porque no sabéis cómo empuñar las manos.
¿Por qué está la infelicidad en nuestro hogar? ¿Por
qué sufre Bulgaria? ¿Habrá ahí alguna
colaboración? Si dejáis vuestras manos abiertas, habrá
alguna colaboración, pero si las cerráis – no habrá
ninguna colaboración. “Y, ¿cuál será nuestro estado
en el futuro?” Si sabéis cómo empuñar vuestras manos
seréis una gran nación, libre; pero si no lo sabéis –
seréis esclavos como antes. Diréis que sois libres, pero no sois
libres. Hasta que no os entendáis el uno al otro y venguéis al
otro, hasta que no os améis el uno al otro y vosotros no estéis
preparados para sacrificaros por el otro, no seréis libres ni como
individuos, ni como sociedad, ni como una nación, ni como hombres.
Ahora quiero dejar la
siguiente idea en vuestras mentes: todos los búlgaros deben comenzar a
flexionar apropiadamente los dedos de su mano derecha primero, comprendiendo su
significado; concentrarán sus mentes en la mano y se dirán a
sí mismos: “voy a hacer cualquier cosa que pueda estar asociada en estos
dedos” Quiero dejar esta idea en sus mentes: todos los búlgaros deben comenzar
a empuñar apropiadamente sus manos: primero la mano derecha que
pertenece a la Sabiduría y luego de la mano izquierda que pertenece al
Amor. Haced este experimento durante un año. Proyectadla en vuestros
pensamientos y actos a voluntad y veréis el resultado. Diréis:
“no somos tan estúpidos.” Habéis hecho muchas cosas
estúpidas. ¿El hombre que se sienta en el bar y bebe cerveza, el
hombre que prende un cigarrillo y fuma, hacen cosas muy inteligentes?
¿Hace el hombre que está leyendo los periódicos, cuyas
noticias difícilmente son uno por ciento verdaderas, cosas inteligentes?
Mas, lo que os digo acerca de la mano es noventa y nueve por ciento verdadero.
Cuando leéis los periódicos y bebéis cerveza,
también empuñáis los dedos, pero entonces decís:
“¡no voy a beber, no voy a fumar, no voy a enfadarme, no voy a vengar a
mi amigo!” Flexionad vuestros dedos y decidle: “voy a hablarte amablemente”
¿No es ésta una gran Sabiduría? Os enseñaré
una ley de la gran Vida – cómo empuñar vuestras manos para
dirigir cualquier cosa hacia el bien. ¡Introducid este gran pensamiento y
por lo menos intentadlo! No penséis que os quiero engañar. Haced
una pequeña prueba y en un año cuando nos volvamos a encontrar,
me diréis acerca de vuestro experimento. Y este es el más sencillo.
Puedo daros además otros, pero ¡cuánto os
costarían!
Quiero que no sólo
empuñéis vuestras manos, sino que también penséis
cuando hacerlo. Si estáis desilusionados y queréis suicidaros o
matar a alguien, empuñad vuestros dedos y decid: “¡No!” Si estáis
pusilánimes, haced lo mismo. Todo el secreto está escondido en
vuestra mano. Tener manos significa tener el mayor bien en el mundo
físico. ¡Qué cosa no está al alcance de las manos
del hombre! ¡Qué encantadores sonidos salen bajo la mano de un
violinista, cuando toma el arco, y bajo las manos de un diestro pianista,
tocando el piano! Si vosotros entendéis esta ley – empuñar
vuestros dedos como es debido y enviar el apropiado torrente de pensamientos a
través de cada dedo; si introducís todas vuestras fuerzas en
ellos, ejercerán tal efecto, que no podéis imaginaros. Escribimos
con tres dedos, pero si les introducimos toda la fuerza de nuestros
pensamientos, entonces algo completamente diferente saldrá bajo nuestra
pluma. Estos son los grandes secretos que la humanidad conocía antes de
la caída, y que hoy día están olvidados.
Necesitáis no
sólo empuñar, sino también abrir vuestras manos. Levantar
las manos hacia el espacio ¿qué significa? – Recepción de
energía. Introducid esta fuerza en vosotros, de inmediato flexionad
vuestros dedos y proyectad esta fuerza en vuestros pensamientos y deseos.
Así daréis un fuerte impulso a vuestras vidas. Decid: “Quiero que
mis manos sean polarizadas desde el vasto almacén de la Naturaleza,
donde gran Sabiduría y Amor están depositados, de manera que
pueda reconocerles, reconocer el Bien – el enlace unificador que sirve a toda
la gente de la Tierra.” Y, el abrazo significa lo mismo – dar a alguien algo de
ti, de tu amor y sabiduría. Cuando abrazas a alguien como a un hermano,
proyectándole tu amor y pensamientos, introducirás vida en
él. Un chico, que abrace a su amada de tal manera, le traerá
inspiración y vida. Aquel, cuyo abrazo parece el de un pulpo y
esté con mal ánimo, no tiene nada y nada puede dar. Nuestros
abrazos, nuestras manos abiertas o flexionadas no son sólo eso – tienen
un significado, que fue inicialmente dejado por Dios en ellos y que
también está en la Naturaleza.
Si tuviera la oportunidad
de hablaros sobre este tema de nuevo, pero debo proseguir mi conferencia. Ahora
os dejaré con este pensamiento: vosotros, que estáis
escuchándome, enseñaos unos a otros y a vuestros vecinos a
empuñar las manos y a abrazaros con Amor y Sabiduría. Sólo
de esta manera, los individuos, las familias y la sociedad como un todo seréis
mejores en los aspectos político, cultural y espiritual. Debéis
rechazar vuestro pasado y comenzar la Vida sensitiva que he mencionado y que es
anunciada ahora al mundo. Quien no observe esa gran ley de aquí en
adelante, no tendrá las condiciones para vivir en la Tierra. Las leyes
de la Naturaleza instruyen al respecto que quien no quiera cumplir con la ley,
debe marcharse de la Tierra. Si no creéis ahora en lo que os digo,
verificadlo y me diréis en diez años si mis palabras eran verdad
o no. La Gran ley ha quedado ahora establecida sobre toda la humanidad, la Gran
conciencia está despertando ahora en el mundo – algo que jamás
había sucedido. Es el ardor de todas las almas humanas anhelando la
Libertad. Y esta Libertad no es buscada por unas cuantas, sino por la humanidad
entera – por cada individuo, cada hogar, cada cultura y religión. Es un
ardor Divino, elevando a toda la humanidad. Y los religiosos no sólo no
deben detener esta corriente, sino que deben darle curso, de otra manera los
arrastrará. Esta corriente lleva tantos bienes, que el mundo no ha visto
aún, pero también semejantes sufrimientos, a los que jamás
se han enfrentado, quienes se le
opongan. La Tierra se verá sacudida de tal modo, que la gente se
dará cuenta de que es algo distinto, que no habían percibido
hasta ahora. La Naturaleza también tiene un límite a su
paciencia.
No pensaréis que
el mundo futuro seguirá el mismo camino que hasta ahora ¿O
sí? ¡Decid, adiós, a vuestro pasado! Algunos diréis:
“he ganado mucho, así que dejaré dos mil levas* para el entierro.” Siento mucho que
dejéis dinero para el entierro. “dejaré dinero para las
sociedades de caridad.” Siento mucho, que dejéis dinero en testamento,
sin haber hecho nada en vuestras vidas. Cualquier cosa que queráis
hacer, hacedla vosotros mismos mientras estáis vivos. Cuando
paséis a mejor vida, cualquier cosa dejada ya no es vuestra y no
tenéis ningún derecho a legarla. Cuando muráis, la gente
hará lo que quiera con la propiedad y el dinero que habréis
dejado. Estos son los pensamientos impropios por los que estáis viviendo
y muriendo, y luego os preguntáis por qué suceden todas estas
desgracias. Dejad el Amor y la Sabiduría en las mentes y los corazones
de vuestros vecinos – son de verdad valiosos. Las cosas valiosas están
ocultas en vuestros corazones y vuestras cabezas. ¿Sabéis
cuánto cuestan? Mil millones. ¿Sabéis cuántos
millones de años han pasado para su desarrollo? ¿Sabéis
cuántos millones de seres inteligentes han trabajado en la mente? No os
dais cuenta del tesoro oculto en el cerebro. Permanece vivo incluso
después de que el cuerpo muere y comienza a decaer. Esta es la forma en
que veo esto. También veo gente viviendo de otra manera. Me
preguntaréis cómo puede el hombre vivir cuando está
muerto. Por ejemplo, vivís como buzos y os preguntáis si es
posible vivir en condiciones diferentes. Cuando alcancéis la superficie
del agua y os quitéis el traje de buzo, estaréis preparados a
vivir como la otra gente.
Vivimos como buzos ahora,
pero cuando alcancemos la superficie, viviremos de una manera diferente. Hay
miles de oportunidades para vivir de otros modos. Y quien sea que le ponga
obstáculos a la Vida, no ha entendido las mas grandes leyes del alma
humana y del espíritu. Si el hombre naciera y muriera sólo una
vez, si existiera sólo ahora por vez primera, sería un ser digno
de lástima. El ser humano que veis ahora frente a vosotros ha existido
por millones de años. Dios ha venido trabajando por millones de
años sobre su alma y espíritu. El alma humana – quien es Su hija;
el espíritu humano – quien es Su hijo. Le debemos rendir un gran respeto
y reverencia.
Esta es la nueva
enseñanza Divina que ha sido comunicada a este mundo y que
inspirará una Nueva vida a la sociedad contemporánea.
Conferencia pronunciada
ante el Consejo, por el Maestro Beinsa Douno
19 de agosto de 1919,
Veliko Tarnovo
Traducción: José de Jesús
Saavedra Aceves
Redacción: Zornitza Ganeva